La entrada en vigor de la nueva normativa de la DGT en este 2026 marca un antes y un después para la movilidad ligera. Circular sin el seguro obligatorio patinete eléctrico
2026 o sin registro puede acarrear multas de hasta 800 euros. Cada vez, la mayor presencia de patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad ligera en las calles españolas ha llevado al Gobierno a implantar un marco normativo inédito este año. La normativa, en vigor desde enero de 2026, introduce la obligación de registrar, asegurar e identificar estos vehículos, una revolución que afecta a millones de usuarios y al ecosistema de mantenimiento y reparación.
Madrid y otras grandes urbes han vivido en la última década una explosión del uso de Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Sin embargo, durante años este auge se desplegó casi sin control regulatorio: miles de unidades circulaban sin seguro ni identificación, complicando la gestión de siniestros. Ese vacío administrativo se acaba con la puesta en marcha del Registro Nacional de Vehículos Personales Ligeros, gestionado por la Dirección General de Tráfico (DGT).
Tres trámites, un mismo objetivo
Desde el 2 de enero de 2026, la normativa obliga a los propietarios de patinetes eléctricos y otros VMP a:
Registrar el vehículo en el nuevo sistema de la DGT.
Contratar un seguro obligatorio patinete eléctrico 2026 de responsabilidad civil antes de circular.
Ubicar una etiqueta identificativa visible, una suerte de “matrícula” para estos vehículos.
El registro exige aportar datos del propietario y del vehículo, incluido el número de certificado de circulación. Este procedimiento es ahora condición indispensable para poder contratar el seguro, lo que cierra una brecha legal que durante años impidió aplicar sanciones por falta de cobertura en caso de accidente grave.
Sanciones que dejan de ser anecdóticas
La normativa crea un régimen sancionador claro: circular sin seguro o sin el registro oficial puede acarrear multas que oscilan entre 200 y 800 euros, en función de la gravedad y del tipo de vehículo. Además, la identificación visible facilita la labor de las fuerzas de seguridad, convirtiendo al seguro de responsabilidad civil en un requisito legal ineludible.
Ahora, ¿quién está obligado y hasta cuándo? En esto, la normativa distingue entre dos categorías de VMP:
Los certificados: Modelos vendidos desde enero de 2024 con ficha técnica oficial.
Los no certificados: Pueden circular bajo un régimen transitorio hasta enero de 2027, pero igualmente deben inscribirse y contar con seguro para seguir siendo legales en la vía pública.
Repercusiones en talleres y usuarios
Para el usuario medio, la regulación implica entender el patinete como un vehículo sujeto a obligaciones administrativas. Talleres especializados como Patin Reparage, ubicado en Carabanchel, Madrid, ya están percibiendo estos cambios: “El usuario ya no solo viene por una avería técnica, también nos consulta y lo ayudamos en temas acerca de documentación, identificadores y el seguro obligatorio patinete eléctrico 2026”, explica un responsable técnico del reconocido centro.
Este cambio tiene un impacto directo en la forma en que se gestionan las revisiones y la seguridad vial, elevando el estándar de mantenimiento exigido para cumplir con la ley.
Hacia un uso responsable con seguridad jurídica
Aunque algunos usuarios perciben la medida como una carga administrativa, expertos en movilidad urbana coinciden en que este marco reduce la zona gris legal. La obligatoriedad de registro y seguro crea un escenario más justo para las víctimas de accidentes y obliga a un mayor profesionalismo en los servicios técnicos, integrando estos vehículos en el tejido vial de forma segura y responsable.





