La Guardia Civil, en el marco de la denominada operación Trampantojo, ha procedido a la detención de 21 personas en la Comunidad de Madrid acusadas de integrar una red dedicada al tráfico ilícito de armas y munición. La investigación ha permitido desmantelar una organización criminal que desviaba armamento reglamentario hacia el mercado ilegal, multiplicando por tres su valor de venta original.
El origen: una denuncia falsa en Cáceres
Las pesquisas comenzaron tras la denuncia de uno de los miembros del grupo por el supuesto robo de 17 armas de fuego en un domicilio de Valle del Alagón, en Cáceres. Sin embargo, los agentes descubrieron que el denunciante formaba parte de la trama y que utilizaba denuncias falsas por robo o pérdida para dar salida a las armas de forma clandestina.
Además, la red contaba con la colaboración de los responsables de una armería en Madrid, quienes facilitaban la entrega de munición falseando los registros oficiales de venta y control exigidos por la normativa vigente.
Registros en la Cañada Real y material incautado
En la fase final de la operación, en la que se desplegaron cerca de 200 agentes, se realizaron seis registros en localizaciones clave como la Cañada Real Galiana y una armería madrileña. Durante las inspecciones, las autoridades intervinieron una pistola de última generación, una escopeta semiautomática y más de 8.000 cartuchos de diferentes calibres.
Aparte del armamento, la Guardia Civil incautó sustancias estupefacientes, concretamente 320 gramos de cocaína y 160 gramos de heroína, junto a cerca de 32.000 euros en efectivo y diversos dispositivos electrónicos. Esta intervención se asienta sobre el Plan Integral para el Control de las Armas de Fuego (PICAF), competencia exclusiva del cuerpo a nivel nacional.
La causa está siendo dirigida por el Tribunal de Instancia de Coria, en coordinación con la Fiscalía Provincial de Cáceres, bajo cargos de organización criminal y tráfico de armas.





