En la antesala de un duelo cargado de simbolismo y puntos en juego, el técnico de Osasuna, Alessio Lisci, compareció en rueda de prensa para analizar el enfrentamiento frente a la Real Sociedad. El choque, que se disputará en Reale Arena(Anoeta) este domingo 15 de marzo a las 21:00 horas, se presenta como una cita clave en el tramo final del campeonato.
Lisci dejó claro desde el inicio el enfoque con el que su equipo quiere afrontar el encuentro: intensidad y personalidad. “La idea es entrar fuerte, lo hemos hablado esta semana. El partido es muy difícil y no hace falta sobrecargarlo porque ya te motiva en sí mismo”, explicó el entrenador rojillo, subrayando que la cercanía entre ambos equipos —tanto en la clasificación como geográficamente— convierte el choque en un duelo especialmente relevante.
El técnico insistió en que el calendario inmediato obliga a sumar. “Estos tres partidos que vienen tenemos que intentar sumar victorias y empates, hacer puntos porque son tres partidos muy difíciles, como todo lo que queda”, señaló. El objetivo, según Lisci, es llegar al parón de abril con una fotografía más clara de la situación del equipo: “Ver después del parón en dónde estamos. Si tenemos que mirar abajo, si estamos en una zona tranquila o si podemos intentar apuntar a algo más”.
Un rival intenso y vertical
Sobre el conjunto donostiarra, Lisci espera un rival fiel a lo que viene mostrando en las últimas semanas. “Espero la Real Sociedad de los últimos partidos: presión, que salta con todo, que no tiene ningún miedo a los duelos individuales”, analizó. A su juicio, la evolución del equipo vasco con balón ha sido evidente, especialmente en verticalidad.
El entrenador navarro incluso elevó el nivel de la plantilla rival al compararla con equipos de la zona alta: “Para mí es una plantilla que no es inferior a Betis o Villarreal, para nada”.
Dentro de ese análisis, destacó especialmente a Mikel Oyarzabal, a quien definió como un futbolista diferencial. “Cuando los rivales le presionan es capaz de aparecer en zonas intermedias, sacando a los centrales de zona, y hay que referenciarlo muy bien”, explicó. Lisci recordó también el partido de la primera vuelta en El Sadar, donde su equipo generó peligro tras presión, pero también sufrió por los movimientos del capitán txuri-urdin.
La presión como identidad
El técnico rojillo insistió en que la presión seguirá siendo una de las señas de identidad de su equipo. “Sí que queremos ser presionantes y agresivos porque es una de las cosas que mejor hacemos”, afirmó, aunque advirtió del riesgo que implica hacerlo ante un rival de alto nivel. “Cuando presionas contra equipos de este nivel sabes que puede pasar cualquier cosa: que robes un balón bueno o que te limpien y te hagan daño”.
Además, subrayó que otro de los retos del partido será resistir la presión rival: “Son muy intensos y tenemos que ser capaces de aguantar esa presión”.
La reflexión sobre la “ambición”
Lisci también dejó una de las reflexiones más llamativas de la comparecencia al ser preguntado por la ambición del equipo en el último tercio de la temporada. El entrenador cuestionó el uso habitual de ese término en el fútbol.
“Tengo un problema con la palabra ambición porque creo que en el fútbol está muy mal usada”, explicó. Para Lisci, muchas veces se confunde ambición con atacar sin medida o asumir riesgos excesivos.
“¿Ambición es ir a jugar contra la Real Sociedad con siete delanteros, apretar a tope e intentar ganar 0-5 y acabar perdiendo 5-0? ¿O es hacer un partido con criterio, presionar cuando hay que presionar y hacer las cosas bien porque creemos que es lo que nos acerca a ganar?”, planteó.
El entrenador defendió que su equipo sí tiene ambición, aunque desde una perspectiva más pragmática: “Ambición tenemos muchísima. Lo que tenemos que tener es ganas de hacer las cosas bien y de ganar ahí, y de ganar todos los partidos que quedan hasta el final”.
Con ese mensaje claro, Osasuna viaja a San Sebastián para afrontar un derbi que puede marcar el rumbo del equipo en el tramo más intenso de la temporada.







