El técnico rojillo compareció ante los medios tras caer ante el Espanyol (1-2) y señaló sin excusas a su propio trabajo como origen de la crisis clasificatoria.
El técnico rojillo reconoció que el partido estaba "totalmente controlado" hasta el gol de córner del Levante y se mordió la lengua visiblemente enfadado
«Estamos contentos con el partido por lo que hemos hecho y por el rival que teníamos enfrente, pero por ocasiones y llegadas hemos hecho más que ellos»