La inteligencia artificial está transformando la sociedad y el entorno empresarial a un ritmo excepcional: automatiza tareas, incrementa la productividad, cambia la forma en que se gestiona la información y redefine cómo se diseñan servicios, se toman decisiones y se compite. Sin embargo, pese al avance tecnológico, muchas organizaciones aún la incorporan de manera desordenada y reactiva, con acciones aisladas, falta de criterios comunes, escasa gobernanza y brechas de capacidades entre equipos. El rezago no se debe a la ausencia de herramientas, sino a la falta de un enfoque estructurado de adopción, formación aplicada y marcos institucionales que permitan integrar la IA de forma segura, coherente y útil en el trabajo diario de los empleados.
En respuesta a este escenario, el Instituto Superior Europeo de Economía y Negocios (ISEEN) innova ante empresas en América Latina y España con un programa pionero de formación corporativa en habilidades de Inteligencia Artificial, concebido como un modelo integral orientado a resultados y diseñado para una adopción real, ética y medible dentro de las organizaciones. La iniciativa se fortalece mediante la experiencia tecnológica de Centria Group, que durante años ha acompañado procesos de implementación y transformación digital en compañías de Europa y América, promoviendo mejoras sostenibles en productividad, calidad y toma de decisiones, con la IA como palanca estratégica.
En un contexto donde la IA evoluciona con rapidez y las empresas enfrentan el reto de incorporar nuevas capacidades sin comprometer seguridad, confianza y gobernanza, ISEEN plantea un enfoque que va más allá de la capacitación tradicional. Su propuesta integra diseño curricular, estándares de evaluación y certificación, aprendizaje práctico basado en casos reales y mecanismos de acompañamiento, de modo que la organización no solo “aprenda IA”, sino que desarrolle competencias internas, consolide buenas prácticas y construya una cultura de uso responsable.
“Las organizaciones no requieren únicamente entrenamiento en herramientas; necesitan capacidades instaladas que perduren. Nuestro modelo está diseñado para incorporar la IA al trabajo cotidiano con criterio, con gobernanza y con resultados verificables. Por eso articulamos un marco académico riguroso con una metodología aplicada y un sistema de medición de impacto”, afirmó Néstor Romero, director académico de ISEEN.
Un modelo corporativo que convierte aprendizaje en capacidad operativa
La formación corporativa en IA ha dejado de ser un asunto reservado a la innovación para convertirse en una prioridad transversal. Aun así, muchos esfuerzos fallan por razones recurrentes: falta de dirección estratégica, inexistencia de criterios compartidos, brechas de competencias según roles, implementación desconectada de la operación y una adopción que depende de iniciativas individuales en lugar de procesos institucionalizados. Ante este panorama, ISEEN estructura su programa sobre una premisa central: la IA debe integrarse como una capacidad organizacional, no como un experimento aislado.
El enfoque parte de una idea clave: la IA, por sí sola, no genera valor. Lo que realmente transforma a una organización es la combinación de criterio humano, calidad de información, procesos bien definidos y una gestión del cambio capaz de instalar nuevos hábitos de trabajo. Por ello, el programa se desarrolla como una ruta por etapas que avanza desde fundamentos hasta aplicación y escalamiento, incorporando entregables y prácticas que permanecen dentro de la organización.
“El diferencial está en la articulación: formar con estándares y, simultáneamente, habilitar una adopción concreta en el día a día. Esa combinación reduce fricción, acelera la transferencia al puesto de trabajo y permite implementar con criterios comunes”, añadió Néstor Romero.






