Según los datos provisionales de la DGT, aunque la mortalidad total en carretera desciende, las salidas de vía concentran el mayor número de víctimas mortales en las carreteras españolas y refuerzan la necesidad de seguir actuando sobre la infraestructura viaria
Las carreteras españolas registraron 1.119 personas fallecidas en siniestros de tráfico durante 2025, según los datos provisionales publicados por la Dirección General de Tráfico (DGT). Aunque esta cifra supone un descenso del 3 % respecto al año anterior y se sitúa como la segunda más baja desde que existen registros, el balance anual vuelve a señalar un patrón que se repite año a año, las salidas de vía continúan siendo la principal tipología de siniestro mortal.
En concreto, el 43% de las víctimas mortales perdieron la vida como consecuencia de una salida de la vía, lo que se traduce en 481 fallecidos a lo largo del año. Este tipo de accidente se mantiene, un año más, como el que mayor impacto tiene en términos de mortalidad, por delante de colisiones frontales y otros siniestros graves.
La mayor parte de estos siniestros se concentran en carreteras convencionales, que representan el grueso de la red interurbana y donde confluyen factores como trazados más complejos, arcenes limitados, obstáculos rígidos próximos a la calzada y sistemas de contención que, en muchos casos, no responden a los estándares actuales de seguridad. Esta combinación incrementa de forma significativa el riesgo y la letalidad de una salida de vía. "Las estadísticas confirman que las salidas de vía siguen siendo el escenario más letal. En estos casos, la infraestructura desempeña un papel determinante. Disponer de sistemas de contención adecuados y correctamente mantenidos permite reducir de forma significativa la gravedad de las consecuencias cuando el accidente no puede evitarse", explica Roberto Impero, experto internacional en seguridad vial pasiva y CEO de SMA Road Safety.
Aunque la evolución global de la siniestralidad muestra una tendencia descendente, la persistencia de las salidas de vía como principal causa de muerte en carretera refuerza la necesidad de seguir avanzando en la mejora de la infraestructura viaria, especialmente en carreteras convencionales. En este contexto, la implantación de sistemas de contención homologados, terminales seguros y soluciones orientadas a minimizar la violencia del impacto, representa una de las palancas más eficaces para reducir la gravedad de los accidentes.





