Criar hijos resulta cada vez más caro para la mayoría de las familias navarras, una presión que ya se traduce en recortes de consumo y en decisiones sobre la planificación familiar. Así lo refleja el V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026, según el cual el 24,7% de los hogares de Navarra con menores de entre 0 y 18 años reconoce haber reducido en el último año gastos vinculados a sus hijos por motivos económicos.
El informe constata además una percepción generalizada de encarecimiento: el 92,9% de los hogares con hijos en el territorio considera que el coste de criarlos ha aumentado en el último año. Un 49,4% asegura que ha subido mucho y un 43,5% que lo ha hecho algo, un contexto que obliga a muchas familias a priorizar y reajustar sus partidas de gasto para sostener el día a día.
Recortes en ocio, ropa y extraescolares
Entre las familias navarras que han reducido el gasto infantil, los principales ajustes se concentran en el ocio (71,4%), la ropa y el calzado (66,7%) y las actividades extraescolares (61,9%). El impacto es mucho menor en transporte, donde solo un 9,5% recorta gasto. Aun así, los datos evidencian que en una parte de los hogares la presión económica llega a alcanzar partidas más difíciles de ajustar.
Dificultades de acceso a campamentos y sanidad privada
El Observatorio también refleja un uso elevado de determinados servicios asociados a la crianza en Navarra. Entre los hogares con hijos, destaca el acceso a las actividades extraescolares (83,5%), la atención sanitaria privada (78,8%) y los campamentos o vacaciones (77,6%). Sin embargo, entre quienes recurren a ellos, una parte relevante reconoce dificultades de acceso: las mayores barreras se concentran en campamentos y vacaciones (34,8%), seguidas de la atención sanitaria privada (28,3%) y las extraescolares (26,8%).
Más allá de los ajustes en el consumo, la presión económica condiciona también las decisiones de futuro y, con ello, la natalidad. El 30% de los hogares navarros reconoce haber pospuesto (9%) o descartado (21%) tener hijos por motivos económicos.
Entre quienes se plantearían ampliar la familia, las medidas señaladas como más decisivas son unos mejores permisos de maternidad y paternidad (30%), ayudas económicas directas por hijo (29%) y el acceso a una vivienda más asequible (16%). En paralelo, un 52% afirma no plantearse tener más hijos, de modo que el reto demográfico combina barreras económicas con cambios en las decisiones vitales de las familias.










