Osasuna ha vivido este luens un emotivo acto de despedida de Braulio Vázquez como director deportivo del club, tras nueve años en el cargo. El presidente, Luis Sabalza, visiblemente emocionado, abrió la comparecencia agradeciendo la presencia de los numerosos asistentes y destacando la figura de Vázquez como una pieza clave para entender la trayectoria reciente del club, desde el ascenso desde Segunda División hasta ocho temporadas consecutivas en Primera.
Sabalza relató que fue el propio Vázquez quien le comunicó la tarde anterior, mientras se encontraba en las fiestas de Sangüesa, que había recibido y aceptado una oferta del Valencia. El presidente reconoció que se trataba de una noticia que no deseaba, y recordó que apenas unos meses antes había renovado el contrato de su director deportivo por considerarlo la persona adecuada para continuar liderando el proyecto. Sabalza también hizo referencia a la dureza del final de la pasada temporada para jugadores, empleados, junta directiva, socios y aficionados, y pidió respeto hacia la decisión tomada, apelando a la relación de confianza construida con Vázquez a lo largo de los años.
El presidente aprovechó el acto para anunciar que la junta directiva ha decidido por unanimidad que José Antonio "Cata" Díaz se convierta en el nuevo director deportivo del club, con carácter definitivo y no interino, y que ejercerá el cargo con el mismo respaldo, confianza y libertad de actuación de los que ha disfrutado Vázquez. Sabalza avanzó que la próxima semana se presentará oficialmente a Díaz en la sala de prensa, si bien el foco volverá a partir de mañana a la competición, con los próximos partidos ante el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano.
"Ha llegado el momento"
Tomando la palabra visiblemente afectado, Braulio Vázquez explicó que a lo largo de su etapa en Osasuna había rechazado varias ofertas importantes, algunas de clubes de gran nivel, pero que en esta ocasión sintió que "había llegado el momento" de aceptar la propuesta del Valencia. "Creo que he dado todo lo máximo que he podido aquí, y creo que era ahora o nunca", explicó, insistiendo en que el Valencia "no es cualquier cosa" para él, club en el que ya trabajó y donde reside parte de su familia.
Vázquez quiso dejar claro que la decisión no respondía a motivos económicos ni a un desgaste por las críticas recibidas tras la pasada temporada: "No le puedo achacar nada a nadie, ni a los directivos, ni al presi. No ha cambiado nada, he cambiado yo, que consideraba que era el momento". Sobre el club que deja, se mostró convencido de que "Osasuna tiene plantilla para salvarse" esta temporada, y confió plenamente en la figura de su sucesor: "Cata es muy bueno, aparte de que sea mi amigo. Queda en buenas manos".
Sobre su relación con Cata Díaz, a quien definió como "más que un amigo, un hermano", bromeó sobre la despedida profesional entre ambos: "Ya no sé con quién voy a ver la Champions los martes y los miércoles". Preguntado por si se arrepentía de algo en estos nueve años, admitió: "Obviamente sí, algún jugador que no renové, podía haber hecho más. En la vida hay que... a veces las oportunidades nosotros mismos las generamos".
El director deportivo saliente reivindicó también el valor del trabajo hecho en Osasuna frente a lo que consideró una falta de reconocimiento social hacia los logros del club: "Me molestó mucho escuchar lo de 'lamentable permanencia'. Hay que valorar lo que es mantenerse en Primera División siendo un club como el nuestro, que no tiene un dueño que venga a poner dinero".
Con la voz quebrada, resumió lo que se lleva de esta etapa: "Lo que hemos vivido aquí estos años va más allá de ganar o perder. La final no es lo que vives, sino con quién lo vives". Y cerró con un mensaje directo a la afición: "Voy a volver seguro. Esta es mi casa".











