El Ayuntamiento de Pamplona ha puesto en marcha la segunda fase de los trabajos de excavación en el entorno de la ronda del Obispo Barbazán, con el objetivo de ahondar en la investigación y el conocimiento de los orígenes de la ciudad y sus fortificaciones. Esta segunda fase se centrará en el espacio colindante al lugar donde el año pasado se halló la llamada 'puerta de los Canónigos', un elemento singular entre los restos de la antigua muralla medieval de Pamplona.
La concejala de Cultura, Fiestas y Deporte, Maider Beloki Unzu, ha presentado la planificación de los trabajos junto con el arqueólogo Iñaki Sagredo Garde, responsable de la excavación de la mano de la empresa Gestión Cultural Larrate. Los trabajos permitirán ampliar el área excavada en las actuaciones llevadas a cabo en septiembre de 2025, para analizar con mayor detalle los niveles inferiores del sustrato y estudiar su relación con las estructuras constructivas de ese sector de las murallas. En un principio, las labores arqueológicas se centrarán en un área abierta de 10 por 5 metros, además de abrir nuevamente el sector donde está la 'puerta de los Canónigos'. También se llevarán a cabo labores de topografía y fotogrametría en la zona, y se instalará un laboratorio de registro arqueológico y de gestión del material que se pueda encontrar, que permitirá analizar los hallazgos a la vez que continúan los trabajos de excavación.
La zona de trabajo se centrará en la parte donde actualmente se puede observar un arco ciego junto a la torre Barbazana, desde la 'puerta de los Canónigos' hasta la capilla Barbazana. La actuación permitirá estudiar e investigar las sucesivas construcciones realizadas a lo largo de los siglos en este enclave, que incluyen tanto las distintas reformas de la catedral como la incorporación de los baluartes defensivos desde el siglo XVI. Se prevé además obtener información sobre los usos que ha tenido este espacio a lo largo de los siglos, no solo desde el punto de vista defensivo, sino también como espacio de huertas y de tránsito vinculado al entorno de la catedral. Para llevar a cabo estos estudios se procederá a la retirada de abundante material de relleno que cubre toda la zona, que una vez analizado volverá a cubrirse.
Esta es una de las condiciones marcadas por la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra para autorizar las excavaciones, que no están vinculadas a ninguna obra civil sino a estudios de investigación. El propio Sagredo ha insistido en que estos trabajos forman parte de un proyecto de investigación con el objetivo de profundizar en el conocimiento de las murallas de la ciudad de la Navarrería y que servirán para planificar un futuro proyecto que aúne todas las fortificaciones y construcciones que pertenecieron al Reino de Navarra para darlas a conocer a la ciudadanía.
El Consistorio tiene previsto invertir 17.900 euros en los trabajos de excavación arqueológica de este entorno, que han comenzado esta semana con el desmonte de tierras y que se prolongarán la próxima semana con los trabajos propiamente arqueológicos. Durante este periodo se plantean distintas actividades para dar a conocer los trabajos a la ciudadanía, como la habilitación de zonas de observación segura que permitirán seguir el proceso, y la organización de visitas guiadas, que tendrán lugar los días 26 de septiembre y 3 de octubre a las 12 horas. La inscripción para estas visitas deberá realizarse a través del teléfono de atención ciudadana 010 (948 420 100). Asimismo, se prevé ofrecer las conclusiones de los hallazgos en una exposición y en una jornada de presentación, que tendrá lugar el 26 de octubre, a las 19 horas, en Civivox Condestable.
Los trabajos ahora anunciados vienen a completar los desarrollados en septiembre de 2025, en una primera fase de esta labor investigadora. Entonces, entre los días 15 y 23 de septiembre, se llevaron a cabo trabajos arqueológicos en un espacio de 25 metros cuadrados junto a la torre Barbazana que dieron con la denominada 'puerta de los Canónigos' en la antigua muralla medieval de la ciudad de la Navarrería, un hallazgo de especial relevancia puesto que no existía información sobre su existencia. La puerta, de dimensiones peculiares, apareció tapiada, cerca de la capilla Barbazana, con 1,3 metros de ancho y tres metros de altura, y un dintel formado por un arco escarzano. Una vez analizada, se volvió a tapar por criterios de conservación del elemento descubierto.
Junto a la puerta se hallaron también restos de cerámica romana, de tipo terra sigillata hispánica, además de cerámica romana común. Estos materiales, junto con la presencia de un estrato ennegrecido, remiten a los especialistas al siglo III d.C., en una hipótesis que apunta a un incendio importante cuyos efectos ya se apreciaron en sucesivas campañas de excavaciones en la catedral. Todo lo encontrado se llevó al Depósito Arqueológico del Gobierno de Navarra para su registro y custodia.








