El trazado del sistema de recogida neumática de basura centra en estos momentos las obras en el Paseo de Sarasate, con el objetivo de establecer las ubicaciones de los buzones y las canalizaciones subterráneas. El Paseo contará con tres puntos de recogida neumática, todos ellos situados en la acera sur, la más próxima al Ensanche, si bien la conexión con el sistema de recogida del resto del entorno se realizará a través de la galería de la calle Comedias.
Hasta el momento se han realizado ya los cajeados subterráneos de los buzones, que se ubicarán en el mismo lugar que ocupaban hasta ahora los contenedores en superficie. Además, se ha finalizado todo el recorrido de las tuberías soterradas a lo largo de esa acera sur. Únicamente resta por conectar esta extensión de la red con la desembocadura existente en la calle Comedias, un punto del trazado en el que se han detectado restos de una muralla del siglo XVI que se verá afectada por las obras, tras contar con el permiso de la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra.
Desmontaje de dos tramos de muralla
Los sondeos realizados en abril sirvieron para comprobar que el trazado de la conducción más idóneo era el que ahora se va a acometer, lo que conlleva el desmontaje de dos tramos del encamisado de una muralla que ya se había visto afectada en ese entorno en varias ocasiones anteriores. Uno de los muros conserva en la actualidad hasta 68 centímetros de altura, entre una y tres hiladas de piedra, mientras que el otro alcanza los 90 centímetros, con entre tres y cinco hiladas conservadas.
Según el informe emitido por la Institución Príncipe de Viana, se trata de una construcción menor y efímera dentro del contexto de los restos arqueológicos conservados de la arquitectura defensiva de Pamplona de época moderna. El informe establece, además, que al existir una causa técnica de fuerza mayor, su desmontaje es autorizable.
Los sondeos dejaron al descubierto, junto a los restos del muro, dos minetas o canalizaciones de saneamiento, parcialmente en uso, que discurren hacia la calle Comedias. Una de ellas se apoya en el muro y, en parte, lo atraviesa. Estas minetas podrían relacionarse con las obras de saneamiento de la ciudad emprendidas en la segunda mitad del siglo XVIII, cuya construcción se inició en 1767 a partir del proyecto de Ramírez Arellano de Minas Reales y Minetas y culminó en 1772. En la zona se han localizado también diferentes conducciones más recientes.
Los trabajos, en su recta final
Al margen de estos hallazgos, no se prevén más afecciones al patrimonio arqueológico en la obra, que encara ya los últimos trabajos de excavación para la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento en las calles García Castañón y Trinidad Fernández Arenas. Los tres buzones de recogida neumática que se instalarán en el vial sur se han excavado en una zona elegida precisamente por su menor incidencia potencial sobre el patrimonio arqueológico.
Todos los trabajos de excavación se han realizado con el correspondiente seguimiento arqueológico, procediéndose a documentar los restos hallados, lo que ha permitido profundizar notablemente en los conocimientos que hasta ahora existían sobre esta zona de la ciudad.






