La Policía Municipal de Pamplona ha cerrado la campaña de control del transporte escolar del pasado curso con un balance de seis infracciones detectadas. A lo largo del curso académico, los agentes del Grupo de Seguridad Vial realizaron un total de 39 inspecciones aleatorias en una docena de centros escolares de la ciudad para verificar el cumplimiento de la normativa y garantizar la seguridad de los menores.
Los controles se distribuyeron entre septiembre y mayo, priorizando las entradas matinales y las salidas de la tarde. En tres de los casos detectados, las denuncias se debieron a deficiencias técnicas y de documentación, tales como el fallo en el retroceso automático de puertas, la ausencia de autorización de transporte escolar o el mal funcionamiento del avisador acústico de marcha atrás.
Positivos por drogas en conductores del servicio de autobuses escolares
La principal novedad del dispositivo ha sido la realización de pruebas de alcoholemia y drogas a los profesionales al volante. Un total de tres conductores dieron resultado positivo en drogas mientras prestaban el servicio de traslado del alumnado.
Ante la gravedad de estos hechos, la Policía Municipal de Pamplona prevé generalizar los test de drogas y alcohol en los autobuses escolares de cara al próximo curso para evitar riesgos tanto en el alumnado transportado como en la seguridad vial del resto de la ciudadanía.








