La senadora de Unión del Pueblo Navarro María Caballero ha presentado en el Senado una moción en la que se insta al Gobierno a adoptar medidas concretas para impedir que en fiestas, carreras u otros eventos populares se produzcan actos de exaltación del terrorismo. La iniciativa se votará este miércoles y llega como respuesta a la interpelación que Caballero dirigió al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el pasado 7 de abril.
Cuatro proposiciones de ley en espera en el Congreso
La moción solicita la tramitación urgente en el Congreso de cuatro proposiciones de ley ya aprobadas en el Senado. Las medidas contemplan prohibir los ongi etorri, endurecer el acceso a beneficios penitenciarios de presos de ETA, reforzar el delito de enaltecimiento del terrorismo, obligar a la Fiscalía a perseguir de oficio los actos proetarras y establecer multas de entre 200 y 150.000 euros para quienes organicen homenajes públicos a condenados por terrorismo. La iniciativa también exige que estos actos no reciban financiación pública y que se depuren responsabilidades entre los organizadores.
El choque con el ministro Grande-Marlaska
El origen de la moción está en la respuesta que el ministro ofreció en el pleno del 7 de abril, cuando aseguró que, conforme a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, los actos de exaltación "devienen impunes" mientras no exista riesgo real de atentado. Caballero ha rechazado hoy ese argumento: "Sí hay herramientas para impedirlo, muchas de ellas tramitadas en esta misma Cámara. Lo que no hay es voluntad de hacer nada por parte de un Gobierno que depende para su existencia de quienes han apoyado y justificado el terrorismo".
La senadora navarra ha puesto el foco en imágenes concretas: retratos de condenados por ETA decorando plazas durante fiestas, camisetas con fotografías de terroristas o la presencia de etarras en eventos como la Korrika con financiación pública. "Queremos que nunca más la foto de un asesino adorne la camiseta de un niño", ha afirmado, antes de concluir que el objetivo es "impedir de una vez por todas que se siga humillando impunemente a las víctimas del terrorismo".








