El Camino de Santiago no empieza en Valcarlos ni termina en la Plaza del Obradoiro. En el Colegio de Educación Especial Virgen de Orreaga, en Pamplona, empieza en el aula y se recorre con cintas de marcha, pedales automáticos y arneses de deambulación. El objetivo es el mismo: llegar juntos.
Bajo el nombre "Nos vamos a Santiago", Aspace Navarra ha puesto en marcha un proyecto que traslada la lógica del Camino real al entorno educativo. Cada etapa se completa colectivamente, sumando kilómetros a través de actividades de movimiento adaptado. Se registra en una credencial personalizada y se celebra con actividades vinculadas a la cultura local, incluidos almuerzos típicos adaptados a las necesidades de cada alumno —con texturas modificadas cuando es necesario—.
Un proyecto para toda la comunidad educativa
La iniciativa no se limita al alumnado. Los profesionales del centro participan para promover el autocuidado y la cohesión de equipo, y las familias encuentran en el proyecto un nuevo espacio de implicación activa y vínculo con el centro.
"Ya tenemos acciones previstas como visitar el albergue de peregrinos Jesús y María o la ermita de Eunate", explica Ana Valencia, directora del colegio, quien añade que están gestionando colaboraciones con entidades vinculadas al propio Camino.
El proyecto incluye un sistema de evaluación que mide la participación, los avances en movilidad y la motivación. Con él, Aspace Navarra reafirma su apuesta por una educación en la que cada persona avanza desde sus posibilidades, a su ritmo, sin quedarse atrás.







