Una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico de Navarra ha interceptado recientemente a un conductor que circulaba con un detector de radar instalado en su vehículo en la carretera N-121, a su paso por el término municipal de Muruarte de Reta.
Los agentes realizaban vigilancias dinámicas de velocidad mediante radar móvil cuando detectaron a un turismo de alta gama que circulaba con exceso de velocidad en un tramo sometido a control. Tras detener el vehículo, comprobaron que en el habitáculo llevaba incorporado un detector de radares. El conductor es un varón de 64 años, vecino de Pamplona.
Desde la Dirección General de Tráfico recuerdan que portar un detector de radares en el vehículo constituye una infracción grave, sancionada con una multa de 200 euros y la retirada de tres puntos del permiso de conducir.
Asimismo, advierten de que los inhibidores de radar —dispositivos destinados a impedir el funcionamiento de los cinemómetros— están considerados infracción muy grave, con sanciones que pueden alcanzar los 6.000 euros y la pérdida de seis puntos del carné, además de multas de hasta 30.000 euros para los talleres responsables de su instalación.






