Pamplona Actual

Un vehículo eléctrico autónomo de reparto o un compuesto que ahorra hasta un 80% de agua,  proyectos del IV Smart Iruña

Trece propuestas han optado al apoyo municipal en la cuarta edición del programa que impulsa el modelo de ciudad inteligente de la Agenda Urbana

El Ayuntamiento de Pamplona ha dado a conocer este viernes a mediodía los tres proyectos tecnológicos que podrán probarse próximamente en el espacio público dentro de la cuarta edición del programa Smart Iruña Lab, una iniciativa de colaboración público-privada que desde 2018 impulsa soluciones innovadoras para avanzar hacia un modelo de ciudad más sostenible, eficiente e inteligente.

Las propuestas seleccionadas, elegidas entre un total de 13 candidaturas, son Lakota, de NTDEnergy (Navarra), un vehículo eléctrico modular para la logística de última milla; Hidro23-Compsystem, de North Delta (Cantabria), un compuesto biodegradable que mejora la retención de agua en el riego; y LIFIoT, de Nexio Ingeniería (Aragón), un sistema de transmisión de datos a través de la luz para digitalizar las galerías subterráneas de servicios.

El concejal delegado de Promoción Económica, Proyección Europea, Innovación, Juventud y Cooperación al Desarrollo, Mikel Armendáriz, junto a César Usoz, de la consultora Inspiria Consulting, ha presentado los proyectos y el balance de esta edición, en la que también han participado representantes de las empresas seleccionadas para explicar sus soluciones, que se ensayarán en condiciones reales en distintos puntos de la ciudad.

Nueve años probando innovación en la calle

Smart Iruña Lab ofrece a las empresas apoyo técnico y asesoramiento para diseñar y desarrollar proyectos piloto a medida, además de facilitar su testeo en el espacio público, formación en innovación y acompañamiento en comunicación y networking.

Hasta ahora, el programa ha permitido poner en marcha 13 iniciativas, como iluminación led en salidas de garajes para mejorar la seguridad peatonal, sensores para detectar plazas de aparcamiento disponibles, algoritmos de conteo de aforos o sistemas para integrar energías limpias en el alumbrado urbano.

Con esta fórmula, Pamplona busca soluciones replicables y escalables que mejoren los servicios públicos y la calidad de vida de la ciudadanía, al tiempo que refuerza su posicionamiento como referente en el ámbito de las smart cities.

Reparto urbano sin colapsar el centro

Uno de los retos más visibles es la distribución de mercancías en zonas como el Casco Antiguo. El proyecto Lakotaplantea un sistema de “logística urbana inteligente de última milla” con un vehículo eléctrico compacto, silencioso y omnidireccional, capaz de circular sin bloquear el tráfico.

Podrá funcionar en modo autónomo o teleoperado y está pensado para servicios como farmacias, comercios, hostelería o suministros municipales. Su diseño modular permite adaptar la carga a diferentes usos.

Las pruebas se desarrollarán en tres fases: primero en un entorno controlado, después en zonas urbanas sencillas y finalmente en el Casco Histórico.

Hasta un 80% menos de agua en el riego

El segundo proyecto, Hidro23-Compsystem, propone un material biodegradable que actúa como depósito de agua junto a las raíces, liberándola de forma progresiva. Según la empresa, puede reducir el consumo hasta en un 80%.

El sistema ya se ha probado en viñedos de La Rioja, cultivos de secano en Aragón y explotaciones agrícolas en Marruecos. En Pamplona se ensayará en zonas verdes urbanas, con el objetivo de optimizar un recurso cada vez más escaso.

Internet por luz en la «ciudad oculta»

La tercera iniciativa, LIFIoT, se centra en la digitalización de las galerías subterráneas de Lezkairu y Arrosadía, túneles de tres metros de altura que concentran redes de electricidad, gas, telecomunicaciones, agua o recogida neumática.

Estos espacios carecen de cobertura GPS o 4G, por lo que el proyecto plantea utilizar tecnología LIFI —transmisión de datos a través de la luz— para crear una red segura e inmune a interferencias. Esto permitirá instalar sensores que detecten gases, inundaciones o cambios de temperatura y actúen como sistema de alerta temprana.

El plan contempla cinco meses de monitorización intensiva en varios tramos de una red que suma 16,5 kilómetros de galerías entre el Casco Antiguo, Lezkairu y Arrosadía.

Más participación y proyectos ya maduros

En esta edición se han presentado 13 propuestas, tres vinculadas a movilidad sostenible, dos a seguridad, dos a salud y otras relacionadas con transición energética, digitalización o medioambiente. El 38% procedían de fuera de Navarra.

Además, el 92% de los proyectos ya estaban creados, 15 puntos más que el año anterior, y el 46% de los equipos promotores incluyen mujeres.

Con esta nueva tanda de pilotos, el Consistorio refuerza su apuesta por convertir Pamplona en un laboratorio urbano donde probar soluciones que, si funcionan, puedan implantarse de forma estable para hacer una ciudad más sostenible, innovadora e inclusiva.

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