Una empresa familiar con más de un siglo de historia, una firma que da una segunda vida a los subproductos vegetales, unos quesos de oveja medallistas en concursos internacionales y un proyecto que une producción ecológica e inserción laboral. Esos son los cuatro perfiles que se han llevado los XI Premios Alimenta Navarra, organizados por Navarra Capital y el Clúster Agroalimentario de Navarra (NAGRIFOOD).
Los galardonados son Rosario y Mikel Arrieta, de Embutidos Arrieta, en Trayectoria Profesional y Desarrollo Personal; Ingredalia, en Innovación; Quesos Ardiarana, en Internacionalización; y Josenea Bio, en Sostenibilidad. La gala, patrocinada por Eroski y CaixaBank, se ha celebrado este miércoles en el Teatro Gaztambide de Tudela y reunió a más de 200 personas.
Colaboran también en el encuentro el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Tudela, la Asociación Empresa Ribera (AER), la Unión de Cooperativas Agroalimentarias de Navarra (UCAN), el Basque Culinary Center, Bacaicoa Industrias Plásticas y Grupo Tatoma.
Un recuerdo a las víctimas de Pitillas
El acto comenzó con un emotivo recuerdo a las tres personas fallecidas en un accidente laboral ocurrido en una granja porcina de Pitillas. La presidenta de NAGRIFOOD, Berta Anaut, se emocionó al recordar que los fallecidos eran de su pueblo. Aun así, consideró que también había motivos para celebrar en un día tan especial.
Dos reconocimientos fuera de concurso
Tras ese recuerdo se entregaron dos reconocimientos fuera de concurso. El VI Premio al Relevo Generacional en el Campo, promovido con UCAN, recayó en los hermanos Miguel Ángel y Juan Carlos Castillo, agricultores de Azagra y socios de Bodegas San Gregorio. Se impusieron, en la votación realizada entre los lectores y lectoras de Navarra Capital, a Mikel Galetx, ganadero de Urzainqui; a Iñigo Urabayen, socio de la Cooperativa de Ovino y Vacuno (Coova) de Lezaun; y a Miguel García, agricultor cirbonero y socio de Bodegas Lasierpe.
El V Premio Embajadores Emergentes del Producto Navarro, concedido con el Basque Culinary Center, fue para Eneko Ayensa, de Pastas Monasterio de Cascante. Los otros finalistas fueron Gabriela Malumbres, de Claro Café de especialidad y repostería artesana, y Sara Crisóstomo y Bohumil Zacek, que dirigen la posada de Igoa.
«Una cadena que da fruto»
La cita se celebró bajo el lema ‘Una cadena que da fruto’ y planteó la colaboración como un factor estratégico para que el sector agroalimentario esté preparado ante el cambio profundo que ya se vislumbra por la digitalización y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA). A ello se suman la presión del relevo generacional y del cambio climático en el campo y en buena parte del tejido industrial, y la exigencia de ganar eficiencia, que atraviesa a empresas de todos los tamaños.
El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, expuso en sus palabras de bienvenida que, «si hoy los productos de Navarra conquistan los paladares más exigentes de todo el mundo, es por su calidad». Opinó que uno de los grandes logros del sector «ha sido conseguir que productos humildes y de proximidad puedan resultar excepcionales sin tratar de aparentar lo que no son mediante fórmulas que solo sirven, a veces, como reclamo comercial de escaso recorrido».
Toquero pidió mirar el futuro «con optimismo y confianza» y reclamó «perseverancia y un espíritu de unidad». «Que todas las partes implicadas, incluidas las diferentes instituciones y administraciones públicas vayan de la mano es lo que de verdad nos blinda y nos anima a seguir cultivando el futuro de la Comunidad foral», consideró.
Después intervino Berta Anaut. «Hace un año, en esta misma convocatoria hablábamos de resiliencia. Y, en esta ocasión, queremos reconocer el talento, la innovación y el compromiso de un sector que es mucho más que una actividad económica», dijo. Según sus palabras, se trata de una actividad estratégica, generadora de empleo, riqueza y cohesión territorial: «Igualmente, es innovación, sostenibilidad y tecnología, tradición y futuro».
Anaut rindió homenaje a quienes «desde el campo, la ganadería, la industria, la investigación, la logística y la distribución» hacen posible que cada día lleguen a la mesa «alimentos seguros, saludables y de calidad». Y lo hacen en un contexto nada sencillo. «Las dificultades se han convertido ya en una constante», advirtió. Aun así, la capacidad de adaptación de las empresas ha quedado patente porque, «detrás de cada producto, hay conocimiento, inversión, esfuerzo y una firme apuesta por la excelencia».
El CEO de Navarra Capital, Mikel Benet, recalcó que el sector primario es «el eslabón que más sufre». «Si no salvamos el campo, no salvaremos lo demás. Nuestra industria, nuestra gastronomía y la vida de los pueblos dependen de su pervivencia», aseguró. Apuntó también la vinculación entre la industria agroalimentaria y la Ribera, «donde el equipo de Navarra Capital se siente tan querido». «Desde Tudela, estos premios vuelven a ser un destello que abarca de Legasa a Azagra, de Igoa a Milagro», añadió.
Los méritos de los premiados
Las personas y empresas premiadas fueron seleccionadas por un jurado profesional entre las candidaturas presentadas. Lo presidió Iñigo Arruti, director general de Fomento Empresarial del Gobierno de Navarra, y lo formaron Mercedes Sánchez, directora del Instituto de Innovación y Sostenibilidad en la Cadena Agroalimentaria (ISFOOD) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA); María José Barriola, coordinadora ejecutiva de Goe (Gastronomy Open Ecosystem) del Basque Culinary Center; Iciar Astiasarán, directora del Centro de Investigación de Nutrición (CIN) de la Universidad de Navarra; Marisol Villar, presidenta de la Fundación Banco de Alimentos de Navarra; y David Yárnoz, chef y propietario de El Molino de Urdániz.
De Mikel y Rosario Arrieta, el jurado destacó el trabajo desarrollado «para impulsar, como tercera generación, la profesionalización y la expansión de una empresa familiar con más de un siglo de historia». «Ese esfuerzo ha convertido una tienda de pueblo en una de las firmas artesanas más reconocidas del sector cárnico navarro y ha contribuido al prestigio de productos tradicionales como la chistorra», destacó el jurado. Recibieron el premio de manos de Carlos Sánchez Mitelbrum, director de Banca de Empresas en la Dirección Territorial Ebro de CaixaBank.
Ingredalia obtuvo el reconocimiento en Innovación «por su capacidad para transformar subproductos vegetales de la industria agroalimentaria en ingredientes de alto valor añadido». El jurado puso en valor además «su firme apuesta por la I+D+i» y cómo ha unido «economía circular, tecnología propia y colaboración científica». Alejandro Aliaga, director de Operaciones de la empresa, recogió el premio de manos de Rafa Loscos, presidente de AER.
De Quesos Ardiarana, ganadora en Internacionalización, el jurado ensalzó que sus quesos artesanos de leche cruda de oveja «han sido reconocidos con medallas de oro en los concursos internacionales más prestigiosos». Destacó también su presencia en mercados como el francés, el alemán, el estadounidense, el mexicano o el taiwanés. «Quesos Ardiarana mantiene, asimismo, una estrategia exportadora en pleno crecimiento, que le hace valedora de este galardón», confirmó el jurado. Mikel Irujo, consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial del Gobierno de Navarra, entregó el reconocimiento a los fundadores, Ainara Ansa y Alberto Migueltorena.
En Sostenibilidad, el jurado remarcó de Josenea Bio su apuesta «por la inserción sociolaboral de personas en riesgo de exclusión» mediante la producción ecológica, la recuperación ambiental y la economía circular: «Durante más de veinte años Josenea Bio ha demostrado que sostenibilidad, calidad y labor social pueden ir perfectamente de la mano». Su fundador y director general, Jesús Cía, subió al escenario para recoger el premio de manos de Eder Mena, responsable de Relaciones Institucionales de Eroski.
Cinco pilares y una cadena
El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, clausuró la gala. Valoró «la pasión, el compañerismo y la complicidad» de una industria agroalimentaria que, a su juicio, «es un referente construido desde la tarea colectiva, lo que dice mucho de la idiosincrasia foral».
Para Arasti, el «éxito colectivo» alcanzado se debe «a cinco pilares fundamentales»: el Canal de Navarra, el sistema educativo, la financiación pública, la colaboración público-privada y el modelo cooperativo «profundamente arraigado y representado por UCAN». Todos ellos, añadió, responden a una misma convicción: «El progreso se construye a lo largo del tiempo, con visión estratégica, políticas públicas transversales y voluntad de cooperación».
Con esas raíces, deseó «llegar muy lejos, innovando» y pidió a los agentes agroalimentarios «avanzar juntos». «Os pido que sigamos sembrando porvenir con cooperación, trabajo en equipo y una gobernanza comprometida con el bien común porque, como reflejan las cadenas del escudo de Navarra, nuestra fortaleza reside en aquello que nos une», concluyó.
Una empresa familiar con más de un siglo de historia, una firma que da una segunda vida a los subproductos vegetales, unos quesos de oveja medallistas en concursos internacionales y un proyecto que une producción ecológica e inserción laboral. Esos son los cuatro perfiles que se han llevado los XI Premios Alimenta Navarra, organizados por Navarra Capital y el Clúster Agroalimentario de Navarra (NAGRIFOOD).
Los galardonados son Rosario y Mikel Arrieta, de Embutidos Arrieta, en Trayectoria Profesional y Desarrollo Personal; Ingredalia, en Innovación; Quesos Ardiarana, en Internacionalización; y Josenea Bio, en Sostenibilidad. La gala, patrocinada por Eroski y CaixaBank, se ha celebrado este miércoles en el Teatro Gaztambide de Tudela y reunió a más de 200 personas.
Colaboran también en el encuentro el Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Tudela, la Asociación Empresa Ribera (AER), la Unión de Cooperativas Agroalimentarias de Navarra (UCAN), el Basque Culinary Center, Bacaicoa Industrias Plásticas y Grupo Tatoma.
Un recuerdo a las víctimas de Pitillas
El acto comenzó con un emotivo recuerdo a las tres personas fallecidas en un accidente laboral ocurrido en una granja porcina de Pitillas. La presidenta de NAGRIFOOD, Berta Anaut, se emocionó al recordar que los fallecidos eran de su pueblo. Aun así, consideró que también había motivos para celebrar en un día tan especial.
Dos reconocimientos fuera de concurso
Tras ese recuerdo se entregaron dos reconocimientos fuera de concurso. El VI Premio al Relevo Generacional en el Campo, promovido con UCAN, recayó en los hermanos Miguel Ángel y Juan Carlos Castillo, agricultores de Azagra y socios de Bodegas San Gregorio. Se impusieron, en la votación realizada entre los lectores y lectoras de Navarra Capital, a Mikel Galetx, ganadero de Urzainqui; a Iñigo Urabayen, socio de la Cooperativa de Ovino y Vacuno (Coova) de Lezaun; y a Miguel García, agricultor cirbonero y socio de Bodegas Lasierpe.
El V Premio Embajadores Emergentes del Producto Navarro, concedido con el Basque Culinary Center, fue para Eneko Ayensa, de Pastas Monasterio de Cascante. Los otros finalistas fueron Gabriela Malumbres, de Claro Café de especialidad y repostería artesana, y Sara Crisóstomo y Bohumil Zacek, que dirigen la posada de Igoa.
«Una cadena que da fruto»
La cita se celebró bajo el lema ‘Una cadena que da fruto’ y planteó la colaboración como un factor estratégico para que el sector agroalimentario esté preparado ante el cambio profundo que ya se vislumbra por la digitalización y la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA). A ello se suman la presión del relevo generacional y del cambio climático en el campo y en buena parte del tejido industrial, y la exigencia de ganar eficiencia, que atraviesa a empresas de todos los tamaños.
El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, expuso en sus palabras de bienvenida que, «si hoy los productos de Navarra conquistan los paladares más exigentes de todo el mundo, es por su calidad». Opinó que uno de los grandes logros del sector «ha sido conseguir que productos humildes y de proximidad puedan resultar excepcionales sin tratar de aparentar lo que no son mediante fórmulas que solo sirven, a veces, como reclamo comercial de escaso recorrido».
Toquero pidió mirar el futuro «con optimismo y confianza» y reclamó «perseverancia y un espíritu de unidad». «Que todas las partes implicadas, incluidas las diferentes instituciones y administraciones públicas vayan de la mano es lo que de verdad nos blinda y nos anima a seguir cultivando el futuro de la Comunidad foral», consideró.
Después intervino Berta Anaut. «Hace un año, en esta misma convocatoria hablábamos de resiliencia. Y, en esta ocasión, queremos reconocer el talento, la innovación y el compromiso de un sector que es mucho más que una actividad económica», dijo. Según sus palabras, se trata de una actividad estratégica, generadora de empleo, riqueza y cohesión territorial: «Igualmente, es innovación, sostenibilidad y tecnología, tradición y futuro».
Anaut rindió homenaje a quienes «desde el campo, la ganadería, la industria, la investigación, la logística y la distribución» hacen posible que cada día lleguen a la mesa «alimentos seguros, saludables y de calidad». Y lo hacen en un contexto nada sencillo. «Las dificultades se han convertido ya en una constante», advirtió. Aun así, la capacidad de adaptación de las empresas ha quedado patente porque, «detrás de cada producto, hay conocimiento, inversión, esfuerzo y una firme apuesta por la excelencia».
El CEO de Navarra Capital, Mikel Benet, recalcó que el sector primario es «el eslabón que más sufre». «Si no salvamos el campo, no salvaremos lo demás. Nuestra industria, nuestra gastronomía y la vida de los pueblos dependen de su pervivencia», aseguró. Apuntó también la vinculación entre la industria agroalimentaria y la Ribera, «donde el equipo de Navarra Capital se siente tan querido». «Desde Tudela, estos premios vuelven a ser un destello que abarca de Legasa a Azagra, de Igoa a Milagro», añadió.
Los méritos de los premiados
Las personas y empresas premiadas fueron seleccionadas por un jurado profesional entre las candidaturas presentadas. Lo presidió Iñigo Arruti, director general de Fomento Empresarial del Gobierno de Navarra, y lo formaron Mercedes Sánchez, directora del Instituto de Innovación y Sostenibilidad en la Cadena Agroalimentaria (ISFOOD) de la Universidad Pública de Navarra (UPNA); María José Barriola, coordinadora ejecutiva de Goe (Gastronomy Open Ecosystem) del Basque Culinary Center; Iciar Astiasarán, directora del Centro de Investigación de Nutrición (CIN) de la Universidad de Navarra; Marisol Villar, presidenta de la Fundación Banco de Alimentos de Navarra; y David Yárnoz, chef y propietario de El Molino de Urdániz.
De Mikel y Rosario Arrieta, el jurado destacó el trabajo desarrollado «para impulsar, como tercera generación, la profesionalización y la expansión de una empresa familiar con más de un siglo de historia». «Ese esfuerzo ha convertido una tienda de pueblo en una de las firmas artesanas más reconocidas del sector cárnico navarro y ha contribuido al prestigio de productos tradicionales como la chistorra», destacó el jurado. Recibieron el premio de manos de Carlos Sánchez Mitelbrum, director de Banca de Empresas en la Dirección Territorial Ebro de CaixaBank.
Ingredalia obtuvo el reconocimiento en Innovación «por su capacidad para transformar subproductos vegetales de la industria agroalimentaria en ingredientes de alto valor añadido». El jurado puso en valor además «su firme apuesta por la I+D+i» y cómo ha unido «economía circular, tecnología propia y colaboración científica». Alejandro Aliaga, director de Operaciones de la empresa, recogió el premio de manos de Rafa Loscos, presidente de AER.
De Quesos Ardiarana, ganadora en Internacionalización, el jurado ensalzó que sus quesos artesanos de leche cruda de oveja «han sido reconocidos con medallas de oro en los concursos internacionales más prestigiosos». Destacó también su presencia en mercados como el francés, el alemán, el estadounidense, el mexicano o el taiwanés. «Quesos Ardiarana mantiene, asimismo, una estrategia exportadora en pleno crecimiento, que le hace valedora de este galardón», confirmó el jurado. Mikel Irujo, consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial del Gobierno de Navarra, entregó el reconocimiento a los fundadores, Ainara Ansa y Alberto Migueltorena.
En Sostenibilidad, el jurado remarcó de Josenea Bio su apuesta «por la inserción sociolaboral de personas en riesgo de exclusión» mediante la producción ecológica, la recuperación ambiental y la economía circular: «Durante más de veinte años Josenea Bio ha demostrado que sostenibilidad, calidad y labor social pueden ir perfectamente de la mano». Su fundador y director general, Jesús Cía, subió al escenario para recoger el premio de manos de Eder Mena, responsable de Relaciones Institucionales de Eroski.
Cinco pilares y una cadena
El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, clausuró la gala. Valoró «la pasión, el compañerismo y la complicidad» de una industria agroalimentaria que, a su juicio, «es un referente construido desde la tarea colectiva, lo que dice mucho de la idiosincrasia foral».
Para Arasti, el «éxito colectivo» alcanzado se debe «a cinco pilares fundamentales»: el Canal de Navarra, el sistema educativo, la financiación pública, la colaboración público-privada y el modelo cooperativo «profundamente arraigado y representado por UCAN». Todos ellos, añadió, responden a una misma convicción: «El progreso se construye a lo largo del tiempo, con visión estratégica, políticas públicas transversales y voluntad de cooperación».
Con esas raíces, deseó «llegar muy lejos, innovando» y pidió a los agentes agroalimentarios «avanzar juntos». «Os pido que sigamos sembrando porvenir con cooperación, trabajo en equipo y una gobernanza comprometida con el bien común porque, como reflejan las cadenas del escudo de Navarra, nuestra fortaleza reside en aquello que nos une», concluyó.