El Departamento de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial del Gobierno de Navarra ha abierto un segundo trámite de información pública para el proyecto de explotación minera de grava "El Estrecho", en el término municipal de Cascante, promovido por la empresa Obras y Desmontes de Navarra, Odena, S.L. El expediente, que incluye el estudio de impacto ambiental y el plan de restauración, puede consultarse en el Servicio de Ordenación Industrial, Infraestructuras Energéticas y Minas, en Pamplona, así como a través del portal de Gobierno Abierto de Navarra.
Las alegaciones podrán presentarse en el plazo de 30 días hábiles desde la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de Navarra, dirigidas a la Sección de Minas del citado servicio.
Una explotación de 22 años de vida
El proyecto, redactado por la sociedad Proyectos y Legalizaciones Solla Galdeano, S.L., plantea la apertura de una gravera comercial para la obtención de zahorra natural en siete parcelas del polígono 8 de Cascante, en el paraje conocido como Navaelvillar, junto a la carretera NA-6830 (la antigua "Vía romana"). La superficie catastral afectada asciende a 65.367,50 metros cuadrados, divididos en una zona este y una zona oeste separadas por una acequia de riego que discurre de norte a sur.
Según el proyecto, se prevé una extracción total de 215.452,71 metros cúbicos, de los que se estima un volumen aprovechable de 159.064,62 metros cúbicos de zahorras. Con una producción media anual calculada en 8.000 metros cúbicos, la vida útil de la explotación se estima en 20 años, a los que se sumarían dos años más para completar las labores de restauración, hasta un total de 22 años.
Un proyecto con dos requerimientos previos
El expediente no es nuevo: la empresa presentó un primer proyecto en marzo de 2024, que fue objeto de un requerimiento de ampliación de documentación respondido en junio de ese año. Una segunda solicitud de información no fue contestada en plazo, lo que llevó a que el promotor fuera declarado desistido mediante resolución de la directora general de Energía, I+D+i Empresarial y Emprendimiento, de 30 de octubre de 2024. Ante el interés en mantener el proyecto, la empresa volvió a tramitarlo incorporando las modificaciones exigidas por la Administración, entre ellas la justificación del destino de las gravas extraídas y la necesidad de completar la información geológica del terreno con nuevas catas.
El Sindicato de Riegos de Cascante, por su parte, informó favorablemente el pasado septiembre la actuación en el entorno de la acequia, si bien condicionó su visto bueno al mantenimiento de las dimensiones actuales del cauce y a una franja de protección de tres metros a cada lado.
Restauración con uso agrícola
Según el plan de restauración incluido en el proyecto, la superficie afectada recuperará al finalizar la actividad un uso agrícola similar al actual, si bien la plaza de la gravera quedará deprimida entre cinco y seis metros respecto al terreno natural, con taludes perimetrales suavizados. El estudio de impacto ambiental identifica, entre los principales efectos de la actividad, la ocupación del suelo, el tránsito de maquinaria, la generación de partículas finas durante el arranque y transporte del material, y los procesos erosivos en las superficies desnudas y zonas de acopio, para los que se establecen medidas preventivas y correctoras específicas.







