El alcalde de Fustiñana, Sergio Vitas, ha solicitado formalmente el cese del consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez. La petición se ha hecho pública tras una reunión mantenida entre ambos representantes institucionales, un encuentro en el que el primer edil ha constatado la ausencia total de alternativas para el mantenimiento de las prestaciones médicas actuales. Según ha afirmado Vitas a la salida de la cita, el Ejecutivo foral ejecutará una reducción de prestaciones en la localidad de manera unilateral, asegurando que “no existe ninguna voluntad de diálogo, negociación o rectificación: el recorte es una imposición inamovible contra los vecinos de Fustiñana”.
El alcalde regional ha manifestado que la actitud del responsable de la cartera sanitaria demuestra una falta de empatía hacia la población que reside en los municipios más pequeños, afectando de forma directa a las coberturas de las personas más vulnerables que requieren atención médica urgente en su propio lugar de residencia. En palabras del primer edil, este desinterés hacia las demandas de las entidades locales inhabilita al consejero para continuar desempeñando cualquier tipo de responsabilidad de gestión en el organigrama foral.
Sanidad pública en Navarra: críticas a la gestión de la presidenta María Chivite
El conflicto abierto por la reestructuración de la atención sanitaria presencial amenaza con extender la responsabilidad política al conjunto de las fuerzas que sustentan el Ejecutivo autonómico. El alcalde de Fustiñana ha advertido de que, si el consejero permanece al frente de su departamento, la responsabilidad de las medidas será atribuida en su totalidad a los diferentes partidos que integran la coalición de gobierno y a sus apoyos parlamentarios, señalando de forma directa al PSOE y a la presidenta de la comunidad, María Chivite.
La alcaldía ha lamentado la evolución política de los representantes del Gobierno navarro, criticando el contraste entre sus posiciones previas y las decisiones actuales de gestión presupuestaria. A este respecto, Vitas ha afirmado que el ejecutivo autonómico castiga a los municipios de la Ribera mediante la minoración de prestaciones esenciales en un momento de alta recaudación, señalando de manera explícita que las formaciones implicadas "han pasado de la pancarta en defensa de la sanidad pública a los recortes en cuanto han tocado sillón".
Despoblación rural y acceso a la salud: el malestar de la Ribera por la pérdida de servicios
La controversia en torno al servicio de urgencias de Fustiñana reabre el debate social sobre el equilibrio territorial y las políticas activas frente al abandono demográfico de las zonas no urbanas. Desde la corporación local se insiste en que las medidas proyectadas contradicen los discursos oficiales relativos a la protección de los entornos rurales y la cohesión interna de la comunidad.
El máximo representante municipal ha concluido su intervención afeando el uso de eslóganes institucionales de cara a las próximas campañas electorales, insistiendo en que es incompatible defender la gestión de lo público mientras se aplican disminuciones de recursos en el ámbito sanitario. Para el ayuntamiento de la localidad, la estrategia actual margina de manera evidente a los residentes de los núcleos pequeños y debilita la estructura social del campo al suprimir prestaciones de carácter básico indispensables para fijar población.








