Pamplona participa desde este martes y hasta el jueves 11 de junio en el Foro de las Ciudades, que se celebra en IFEMA Madrid y es uno de los principales encuentros estatales sobre sostenibilidad urbana e innovación. La ciudad lleva al foro las iniciativas que están definiendo su modelo urbano, desde la transición hacia la Ciudad Bosque hasta las estrategias de revitalización de la ciudad construida y la recuperación ecológica de sus ríos.
La primera intervención corrió a cargo del concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda2030, Joxe Abaurrea San Juan, quien participó este martes en una mesa sobre desarrollo urbano sostenible junto a representantes de Bogotá, Turín y Vitoria-Gasteiz. Bajo el título "Pamplona-Iruña, transitando hacia la Ciudad Bosque", Abaurrea expuso la visión estratégica que guía la transformación urbana de la ciudad, con la naturaleza como infraestructura esencial para afrontar los retos climáticos y mejorar la calidad de vida.
Infraestructura verde y azul
Este miércoles, el coordinador de Energía y Clima del Ayuntamiento, Zuhaitz Areitio Larrañaga, participará en la sesión "Buenas prácticas en Soluciones Basadas en la Naturaleza", organizada por la Asociación Española de Paisajistas. Areitio presentará la experiencia de Pamplona en infraestructura verde y azul, con actuaciones como el proyecto RUNA —financiado con fondos europeos y centrado en la recuperación ambiental de corredores fluviales urbanos— y la elaboración del Plan de Infraestructuras Verdes, Azules y SUDS de Pamplona.
Dos buenas prácticas
La organización ha seleccionado dos iniciativas pamplonesas como buenas prácticas. La primera gira en torno a la transición hacia la Ciudad Bosque y se apoya en dos proyectos de naturaleza muy distinta: el proyecto BASOA para la Plaza Santa Ana, concebido como refugio climático en el Casco Antiguo, y el Bosque de Mendebaldea, actuación periurbana orientada a ampliar la infraestructura verde y mejorar la conectividad ecológica. Ambos comparten principios como la promoción de la biodiversidad, la gestión sostenible del agua y la generación de confort térmico.
La segunda buena práctica aborda el reto de revitalizar la ciudad construida a partir del diagnóstico integral del Casco Antiguo y las estrategias para el futuro Plan de Vivienda de ese ámbito. La propuesta conecta vivienda, regeneración urbana, patrimonio, actividad económica y sostenibilidad ambiental bajo una visión integrada del centro histórico como espacio habitable y atractivo para la residencia permanente.
Candidatura a los Premios Árbol y reconocimiento fluvial
Pamplona concurrirá además a los Premios Árbol 2026 con una candidatura centrada en la recuperación ambiental del entorno del Molino de Ilundáin y el derribo del azud asociado, intervención que restauró la continuidad ecológica del río Arga en ese tramo, también en el marco del proyecto RUNA.
Precisamente ese trabajo en restauración fluvial será reconocido el próximo 11 de junio con la concesión del Premio CIREF, otorgado en el marco del Congreso Ibérico de Restauración Fluvial, que valora la apuesta municipal por recuperar la relación entre la ciudad y sus ríos como parte de su estrategia de adaptación climática.





