El Ayuntamiento de Tudela ha anunciado la colocación de una placa conmemorativa en la plaza de los Fueros para señalizar el punto exacto donde se desarrolla la Bajada del Ángel. Esta iniciativa, impulsada por el alcalde Alejandro Toquero, pretende que la vinculación histórica de la ciudad con esta ceremonia, documentada desde el siglo XIII, permanezca visible para los ciudadanos y visitantes durante los 365 días del año.
La placa marcará el lugar preciso donde el Ángel anuncia la Resurrección y retira el velo negro a la Virgen al grito de “Alégrate, María, porque tu Hijo ha resucitado”. Con este gesto, el consistorio busca consolidar un reclamo turístico permanente que permita a los viajeros conocer la ubicación exacta del acto y fotografiarse en un enclave que es ya un icono de la identidad tudelana.
Impulso a la Declaración de Interés Turístico Internacional
La medida se enmarca en una estrategia global para elevar la categoría de la Bajada del Ángel y el Volatín. Actualmente ambas celebraciones cuentan con el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional desde el año 2002, pero el Gobierno municipal se ha fijado como gran objetivo obtener el reconocimiento de Interés Turístico Internacional.
Según ha explicado la concejal de Turismo, Irune García, el creciente impacto en medios de comunicación extranjeros y la difusión de imágenes en canales de televisión de toda Europa avalan esta proyección exterior. El aumento de la afluencia de público, tanto en Semana Santa como en otras épocas del año, refuerza la necesidad de dotar a la plaza de los Fueros de elementos informativos que expliquen la relevancia de esta tradición secular.
Tradición y promoción exterior
El texto que figurará en el distintivo recordará los hitos históricos de la celebración y su estatus actual. El alcalde Toquero ha destacado que el objetivo es aprovechar la "creciente afluencia de visitantes" y el interés mediático para posicionar a Tudela en el mapa del turismo religioso y cultural a nivel mundial.
La colocación de esta placa no es solo un homenaje al pasado, sino una herramienta de promoción turística activa que conecta la tradición del Domingo de Pascua con la modernidad de las plataformas digitales y el interés de los nuevos perfiles de turistas que llegan a la capital de la Ribera.





