Dos familias procedentes de Nicaragua han comenzado su proceso de integración en Tudela tras verse obligadas a abandonar su país para salvar sus vidas. Su llegada se enmarca en el Programa de Patrocinio Comunitario, una iniciativa dirigida a personas con estatuto de refugiado que ofrece apoyo financiero, práctico y emocional para facilitar su acogida e integración en la comunidad.
La concejala de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Tudela, Anichu Agüera, mantuvo recientemente un encuentro con los nuevos residentes junto al director del área, la técnica de Convivencia Intercultural y profesionales del Centro Lasa, entidad que participa activamente en el acompañamiento de estas familias.
Las familias acogidas son la formada por Henry Blanco y Karla Gámez, junto a sus tres hijos de 14, 9 y 3 años, y la compuesta por Adriana Soza y Sandy Aguilar, con cuatro hijos de 10, 5, 3 años y 9 meses. Ambas llegaron a España el pasado 6 de noviembre, aterrizando en Madrid procedentes de Costa Rica, país al que habían huido previamente tras sufrir amenazas, presión policial y riesgo de secuestro en Nicaragua.
El programa en el que participan está impulsado y financiado por el Departamento de Políticas Migratorias del Gobierno de Navarra, mientras que ACNUR se encarga de seleccionar a las personas beneficiarias y realizar el seguimiento de su proceso de acogida.
Durante su estancia en Tudela, que tendrá una duración mínima de 18 meses y máxima de 24, voluntarios y profesionales del programa acompañarán a las familias en su adaptación a la vida local, ayudándoles en ámbitos como el aprendizaje del idioma, la formación, la búsqueda de empleo y la creación de vínculos con la comunidad.
El Centro Lasa coordina este acompañamiento junto a entidades colaboradoras y voluntariado, con el objetivo de facilitar la reconstrucción de sus vidas y su plena integración social.
Esta iniciativa celebra su segunda edición en Tudela, tras el proyecto piloto desarrollado entre 2021 y principios de 2025, en el que participaron varias familias sirias. Con ello, la ciudad refuerza su compromiso con la acogida y la integración de personas refugiadas dentro de la Comunidad Foral de Navarra.




