Navarra Sur

La oposición a las macroplantas de biogás llega a Murillo el Cuende

“Nuestros pueblos no son zonas de sacrificio”, dicen los vecinos de las zonas afectadas

  • Protesta en Murillo el Cuende -

La contestación vecinal contra los proyectos de grandes plantas de biogás continúa extendiéndose por la Zona Media de Navarra y la Ribera de Navarra y ha llegado también a Murillo el Cuende. Más de 60 personas participaron este sábado, 28 de marzo, en una charla informativa organizada por la Fundación Sustrai Erakuntza para explicar qué es la biometanización y analizar los proyectos a gran escala previstos en las localidades cercanas de Rada y Mélida.

El encuentro fue impulsado por vecinas y vecinos del municipio que han constituido recientemente la plataforma Stop Biometanización Murillete, con el objetivo de informar a la población y coordinarse con otros colectivos de la zona que se oponen a estas instalaciones. A la charla acudieron principalmente habitantes de Murillo el Cuende, aunque también participaron representantes de las plataformas vecinales de Rada y Mélida.

Durante la jornada se presentó además el manifiesto de la plataforma local, que recibió el respaldo de las personas asistentes. En total, se recogieron firmas de 12 vecinos y vecinas de Murillo el Cuende, 16 de Rada, 12 de Mélida y otras personas procedentes de localidades cercanas.

Críticas al modelo de biometanización industrial

En el manifiesto, la plataforma expresa su oposición a los proyectos de macroplantas de biogás por considerar que refuerzan un modelo de producción ganadera intensiva. Según señalan, este tipo de instalaciones está estrechamente vinculado a las macrogranjas y a la gestión de grandes volúmenes de residuos ganaderos.

Los promotores del manifiesto recuerdan que Murillo el Cuende es ya el quinto municipio de Navarra con mayor número de cerdos, con 45.182 cabezas según el censo de 2025, y alertan de que la implantación de una macroplanta podría incentivar aún más la expansión de la ganadería industrial en la zona.

Riesgos ambientales y para la salud

Otro de los argumentos expuestos por la plataforma se refiere a los posibles impactos ambientales. En concreto, advierten del riesgo que supone la gestión de los digestatos —los residuos generados tras el proceso de biometanización—, que suelen esparcirse en el entorno como fertilizantes.

Según indican, cuando se manejan grandes volúmenes pueden convertirse en focos de contaminación para suelos, ríos y acuíferos. También expresan preocupación por la posibilidad de que los estiércoles se mezclen con otros residuos que contengan metales pesados u otros contaminantes.

Más tráfico y deterioro de las carreteras

La plataforma también advierte de las consecuencias logísticas de estas plantas. Según las previsiones de los propios proyectos, serían necesarios alrededor de 30 viajes diarios de camiones para transportar los residuos necesarios para el funcionamiento de la instalación, a los que se sumarían los desplazamientos para gestionar los digestatos generados.

Este tráfico de vehículos pesados, señalan, podría provocar problemas de circulación, deterioro de las carreteras y la aparición de malos olores en el entorno.

“Nuestros pueblos no son zonas de sacrificio”

El manifiesto concluye denunciando que este tipo de proyectos se ubican habitualmente en zonas rurales donde el impacto social y ambiental recae sobre la población local. Por ello, las personas firmantes rechazan que sus municipios se conviertan en “zonas de sacrificio” para actividades contaminantes que, aseguran, benefician principalmente a empresas promotoras y grandes explotaciones ganaderas.

Desde la plataforma aseguran que seguirán trabajando en coordinación con otros colectivos de la Ribera y del resto de Navarra para reforzar la oposición vecinal a los proyectos de macroplantas de biogás que se están planteando en distintos puntos de la comunidad.

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