La asociación Mirandako Euskararen Lagunak ha presentado la XIX edición del Concurso de Relatos Cortos en euskera Erdialde, una iniciativa cultural que, tras casi dos décadas de trayectoria, se ha consolidado como una de las principales herramientas de promoción y normalización del euskera en Miranda de Arga y su entorno.
Desde su creación, el certamen ha buscado fomentar el uso del euskera a través de la literatura, invitando a participantes de diferentes edades a expresarse en esta lengua. A lo largo de sus diecinueve ediciones, el concurso ha recibido más de 2.500 relatos y ha repartido más de 18.000 euros en premios, cifras que reflejan la creciente implicación social con la iniciativa.
La principal novedad de esta edición es el inicio de una etapa de colaboración con Editorial Mintzoa, una alianza que permitirá reforzar la dimensión cultural del certamen y ampliar su proyección más allá del ámbito local. La organización considera que este acuerdo contribuirá a consolidar el concurso como un espacio de referencia para la creación literaria en euskera en la zona media de Navarra.
El concurso mantiene su vocación abierta a todas las edades, con categorías diferenciadas para alumnado de entre 6 y 14 años —tanto de modelo A como de modelo D—, jóvenes de 15 a 17 años y personas adultas. Desde la organización subrayan especialmente la importancia de mantener la participación del modelo A, cuyo papel ha sido clave en la difusión del euskera en el entorno y en el acercamiento de la lengua a nuevas generaciones.
Los relatos deberán estar escritos íntegramente en euskera, ser originales y no superar las 650 palabras. El tema será libre, lo que permite a los participantes explorar cualquier género o temática. Como novedad en esta edición, los trabajos podrán incluir dibujos, que no serán objeto de valoración por parte del jurado, pero tampoco supondrán motivo de exclusión.
Con esta nueva convocatoria, Mirandako Euskararen Lagunak reafirma su apuesta por la creación literaria en euskera como herramienta cultural y educativa, y por seguir fortaleciendo el vínculo entre la lengua y la comunidad que la mantiene viva.





