El Gobierno Vasco ha presentado un ambicioso plan estratégico para convertir las instalaciones de la antigua central de Lemoiz en un centro de producción acuícola de vanguardia. Este proyecto, liderado por el Lehendakari Imanol Pradales, supone la reutilización de una gran infraestructura industrial en desuso para fortalecer la soberanía alimentaria y la economía azul en Euskadi. La iniciativa contempla una inversión público-privada de 170 millones de euros durante la próxima década.
El nuevo polo acuícola se desarrollará en el ámbito de Basordas y será gestionado por la empresa Aquacría Basordas. El objetivo principal es la cría de especies de alto valor añadido, específicamente el lenguado, con una capacidad productiva estimada en 3.000 toneladas anuales. Esta planta integral cubrirá todo el ciclo biológico, desde la eclosión y cría larvaria hasta el engorde y la comercialización, utilizando tecnologías de recirculación de agua (RAS) que permiten reutilizar hasta el 97% del recurso hídrico.
Innovación tecnológica y sostenibilidad en la economía azul
La modernización del sector alimentario vasco se apoyará en la capacidad científica de AZTI, centro tecnológico clave para implementar mejoras en genética reproductiva, nutrición y bienestar animal. Según ha destacado la consejera Amaia Barredo, este polo no solo diversifica la producción, sino que actúa como un motor de I+D+i y talento, alineando a Euskadi con las políticas europeas del Pacto por el Océano y la descarbonización.
El impacto económico de la planta de Lemoiz será notable, con la previsión de generar cerca de 200 puestos de trabajo cualificados. Además, el proyecto dinamizará el entorno costero mediante una red de proveedores locales de mantenimiento y logística. Las obras de adecuación, a cargo de Azpilur Euskadi, ya han comenzado con la reparación del dique exterior. Se espera que la construcción principal arranque en 2027, permitiendo que los primeros ejemplares lleguen al mercado en el año 2031.








