En la Plaza del Consejo, uno de los rincones más céntricos y con más vida de Pamplona, se encuentra La Crepa, una cafetería que desde su apertura en 2021 ha sabido hacerse un hueco entre vecinos y visitantes gracias a una propuesta clara: producto artesanal, trato cercano y un espacio pensado para disfrutar sin prisas. Con el paso del tiempo, el local se ha convertido en un punto de referencia para quienes buscan algo diferente al café de siempre, pero sin perder el espíritu de barrio.
La Crepa es un proyecto familiar impulsado por la madre de Miriam, Isela, quien actualmente se encarga de la gestión diaria del local. Miriam, que forma parte del equipo desde el inicio y dirige el día a día desde 2023, aporta experiencia previa en hostelería y una visión práctica que ha ayudado a consolidar la cafetería. El resultado es un negocio con personalidad propia, donde se cuidan tanto los productos como la experiencia del cliente.
La especialidad de la casa, como su propio nombre indica, son los crepes. Dulces y salados, elaborados al momento y con una amplia variedad de combinaciones. Más allá del clásico crepe de chocolate, la carta incluye opciones con diferentes cremas —pistacho, kinder, dulce de leche—, fruta fresca y otros ingredientes que permiten adaptarse a todos los gustos. Esta variedad es una de las señas de identidad del local, especialmente valorada por un público diverso que va desde familias hasta jóvenes y turistas.
En la parte salada, La Crepa ofrece alternativas pensadas para cualquier momento del día. Aunque el local no dispone de cocina tradicional, han sabido sacar partido a sus posibilidades incorporando crepes con embutidos, quesos variados, tomate, aguacate y verduras. Son propuestas sencillas pero equilibradas, ideales tanto para un desayuno tardío como para una comida ligera o una merienda salada.
La oferta no se limita a los crepes. En la carta también destacan los gofres, las tortitas y una selección de repostería artesanal elaborada en colaboración con el obrador Cookie Life, situado en la Txantrea. Todas las galletas, bizcochos y muchas de las tartas proceden de este obrador local, lo que garantiza calidad, frescura y un claro apoyo al comercio de proximidad. Esta colaboración refuerza el compromiso de La Crepa con el producto artesanal y con proveedores de la zona.
Las tartas merecen una mención especial. Entre ellas destaca la tarta tres leches, uno de los productos más demandados del local. Este postre, muy popular en México —país de origen de la familia—, se ha ganado el favor del público pamplonés por su textura suave y su sabor equilibrado. Junto a ella, ofrecen tartas de red velvet, zanahoria y chocolate, todas ellas disponibles también por encargo y personalizables en decoración y dedicatoria.
En fechas señaladas, La Crepa incorpora productos especiales vinculados a la tradición mexicana. En noviembre, por ejemplo, elaboran pan de muerto, un dulce típico del Día de Muertos que solo se ofrece durante ese mes. Aromatizado con azahar y naranja, decorado con formas que simbolizan huesos y cubierto de azúcar o sésamo, este pan es una de las propuestas más singulares del local y una forma de compartir cultura gastronómica con la clientela.
Para quienes buscan algo más clásico, La Crepa también ofrece pinchos y tortillas de patata durante todo el año. Las tortillas proceden del obrador Mardechu, un proveedor de referencia en Navarra, y están disponibles a diario. Esta parte salada de la oferta sorprende a muchos clientes que llegan pensando que se trata únicamente de una cafetería dulce, y descubren que pueden encontrar opciones para cualquier momento del día.
Otro de los productos incorporados en los últimos meses es el brunch. Se trata de un formato pensado como un desayuno-comida, disponible durante todo el día, que combina bebida caliente, zumo de naranja, yogur con fruta y una parte salada a elegir, como pincho de tortilla, croissant relleno o sándwich mixto. Es una opción completa y muy valorada, especialmente en fines de semana y temporadas de mayor afluencia.
El espacio es otro de los grandes atractivos del local. La decoración, colorida y personal, refleja la personalidad de la propietaria y busca crear un ambiente cómodo y acogedor. Los sofás y asientos confortables invitan a quedarse, a charlar y a disfrutar sin prisas, algo que muchos clientes destacan como uno de los valores diferenciales de La Crepa frente a otros establecimientos del centro.
El café es un elemento clave en la experiencia. Tras una evolución en la selección del producto, actualmente trabajan con un café 100 % arábica de origen Etiopía. Gracias a la formación específica de uno de los miembros del equipo, han apostado por un café de mayor calidad, sin torrefacto, que ha sido muy bien recibido por la clientela habitual. Para muchos, el café es el punto de partida, independientemente de si se acompaña de un crepe, una tarta o un pincho.
La Crepa abre de martes a domingo, de 9:00 a 21:00, y cierra los lunes. El local acepta encargos de tartas por teléfono, con un margen recomendado de dos o tres días, y ofrece atención directa y cercana tanto a vecinos como a visitantes.
En definitiva, La Crepa es mucho más que una cafetería. Es un proyecto familiar con identidad propia, que apuesta por el producto artesanal, el comercio local y un ambiente acogedor en pleno centro de Pamplona. Un lugar donde desayunar, merendar o simplemente hacer una pausa, siempre con algo dulce —o salado— entre manos.
Dirección: Plaza del Consejo, 2, 31001 Pamplona
Teléfono: 722 45 62 85
Horario: de martes a domingo, de 9:00 a 21:00 (lunes cerrado)






