El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, reclamó este lunes al Gobierno de Pedro Sánchez que ofrezca "una fecha, aunque sea orientativa", sobre cuándo la ciudad recuperará la "normalidad", ante lo que definió como una "crisis existencial" que convierte a Ceuta en "una olla a presión que puede estallar en cualquier momento".
Vivas intervino en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid, arropado por toda la dirección nacional del PP y una decena de presidentes autonómicos del mismo partido. Advirtió de que "no hay margen" para que Ceuta "pueda seguir aguantando" y afirmó que los ciudadanos "necesitan liberar la angustia" con una "luz al final del túnel".
"Ceuta está en una situación de altísimo riesgo desde el punto de vista de la seguridad, del normal funcionamiento de los servicios públicos, de la actividad económica y del empleo, y de la convivencia en una situación de alarma máxima para la seguridad nacional", declaró el presidente ceutí, quien atribuyó estas consecuencias al "golpe" sufrido por la ciudad.
Señala a Marruecos como responsable
Vivas afirmó que, "ante estas consecuencias tan graves y casi demoledoras", es "inevitable" preguntarse quién está detrás de la crisis. Según explicó, "los indicios y las convicciones" apuntan a Marruecos, país que a su juicio mantiene una "actitud sistémica" de "intentar asfixiar, ahogar, derribar y arrinconar" a Ceuta y Melilla, y que en esta ocasión habría logrado su objetivo con éxito, afectando "la moral de los ceutíes". El presidente acusó a Rabat de emplear "la presión migratoria como un instrumento al servicio de fines políticos" para poner en jaque la integridad territorial de España.
Críticas al Ejecutivo central
El dirigente ceutí cargó contra el Gobierno de Sánchez por su "indolencia" e "irresponsabilidad" durante la crisis y por "no querer molestar a Marruecos". Reclamó que prime "la lealtad institucional, la responsabilidad y el sentido de Estado", comenzando por "defender la integridad territorial", y concluyó que la actuación del Ejecutivo "no ha estado a la altura de las obligaciones constitucionales" ni antes, ni durante, ni después de la crisis.
Recordó que Ceuta pidió "auxilio" al Gobierno central antes de la invasión y que la respuesta de sus interlocutores fue que "las relaciones con Marruecos eran magníficas" y que se trataba de "la tormenta de todos los veranos", sin que existiera un plan pese al precedente de 2021, cuando 10.000 personas entraron en la ciudad por vía marítima. También criticó el retraso de un mes en nombrar el mando único y activar la Ley de Seguridad Nacional, un retraso que, dijo, ha afectado a la vuelta a la normalidad, a la ansiedad de los ceutíes y a las obras urgentes en la frontera.
Reclama transparencia y un estatus específico en la UE
Vivas pidió al Gobierno que cuente "toda la verdad", único camino, aseguró, "para reconstruir Ceuta". Precisó que su prioridad inmediata es que "los ceutíes se reencuentren con la Ceuta del 29 de julio" y recupere la vida ordinaria.
Asimismo, reclamó para la ciudad "un estatus específico en la Unión Europea equiparable al de las regiones ultraperiféricas", una adaptación de la normativa de migración y asilo que tenga en cuenta su condición de frontera terrestre de Europa en África, y "un modelo económico centrado en la idea de más España y más Europa". No obstante, no pidió la inclusión de Ceuta en el "paraguas defensivo de la OTAN" ante un eventual ataque marroquí, al considerar que la Alianza ya estaría obligada a defenderla con el articulado actual.
Frente a las aspiraciones territoriales de Marruecos, el presidente ceutí sentenció que "Ceuta es España hasta la médula" y "por los cuatro costados".
Anuncia una futura visita del Rey
Vivas reveló que el rey Felipe VI le comunicó por teléfono el pasado 2 de septiembre su intención de visitar la ciudad "pronto", aunque dijo no disponer aún de una fecha concreta.
Sobre los 1.600 menores extranjeros no acompañados que permanecen en Ceuta, Vivas reclamó al Ejecutivo que active los instrumentos disponibles para devolverlos a Marruecos, ya sea con sus familias, con un tutor o con "una entidad solvente desde el punto de vista asistencial". Justificó esta petición en el carácter excepcional de la crisis, calificada como "una invasión", y en la reciente aprobación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que contempla como primera medida el reagrupamiento familiar en el país de origen. Vivas argumentó que Marruecos, al organizar próximamente un Mundial, cuenta con "recursos y capacidades suficientes" para asumir sus obligaciones respecto a los menores.
El presidente ceutí evitó pronunciarse sobre otros asuntos de política nacional, como una eventual moción de censura contra Sánchez o un adelanto electoral, aunque señaló que "la esperanza es lo último que se pierde".
Al acto asistieron el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y doce dirigentes autonómicos del partido, entre ellos Juanma Moreno, Isabel Díaz Ayuso, Alfonso Rueda, Fernando López Miras, Alfonso Fernández Mañueco, Juanfran Pérez Llorca y Juan José Imbroda. También acudieron el expresidente de Ciudadanos Albert Rivera y los socialistas Ander Gil e Iñaki Gabilondo.







