La localidad de Uharte Arakil ha vuelto a acoger el "II Concurso de Prados Floridos de Navarra", celebrado en el marco del Artzai Eguna, la emblemática fiesta dedicada al pastoreo y a la oveja latxa que cada año reúne los tradicionales concursos de quesos y de perros pastores.
En esta segunda edición, Luismi Montoya, de Agroturismo Mari Cruz (Villanueva de Arce), y Oier Garbisu (Muskitz) han recibido, de manos del jurado de OREKAN, el primer y el segundo premio respectivamente, por la gran riqueza florística y el alto valor paisajístico de sus prados, así como por el manejo ganadero llevado a cabo, acorde a los principios de la agroecología y el bienestar animal.
El Concurso de Prados Floridos de Navarra premia la conservación de la biodiversidad ligada al pastoreo y la ganadería extensiva. Estos espacios de alto valor natural dependen de la interacción entre la actividad ganadera en extensivo y los propios ecosistemas, respetando los ciclos naturales, y su manejo tradicional abre paso a la valiosa biodiversidad y al paisaje característico de los valles navarros. Además de mantener un importante patrimonio cultural y etnográfico, estos usos ganaderos son los principales valedores de la conservación de la biodiversidad propia del territorio, y los prados que la sustentan acumulan carbono en el suelo, reducen la erosión, favorecen la prevención de incendios forestales y contribuyen a la acumulación de agua.
Los ganadores de esta edición lo han logrado con sus prados Bordal del Porcasio y Aldigor, en los que mantienen especies florísticas como malvas, centaureas, consueldas, nomeolvides y diversas especies de orquídeas, entre otras. En ambos casos, la producción se realiza con razas autóctonas de ganado —ovejas latxas en Villanueva de Arce y caballos Burguete en Muskitz— vinculadas al territorio a través del pastoreo y de la producción del forraje necesario para su ganado en sus propios prados.
Los ganaderos premiados podrán etiquetar sus productos con un sello identificativo como ganadores del concurso, garantía de que su consumo contribuye a la conservación de la biodiversidad, el paisaje y el patrimonio de la Comunidad Foral. Los galardones, diseñados por Ixiar Artisautza (Ixiart) y Kattalin Barber (Herbaria), artesanas de Beintza-Labaien y del Valle de Arce respectivamente, representan a través de diferentes técnicas artísticas la diversidad florística característica de los prados de siega de Navarra.
Para la evaluación de los prados participantes, un jurado experto compuesto por una botánica, una ingeniera agrónoma y una veterinaria ha valorado la flora de cada prado, los elementos que pueden servir de refugio para la biodiversidad —bordas, muretes, setos, árboles trasmochos, humedales— y el manejo ganadero y el bienestar animal según criterios agroecológicos. El valor en términos de biodiversidad de todos los prados evaluados en el concurso ha sido, según la organización, altísimo, lo que evidencia el papel de los pastores y pastoras en extensivo como promotores de la biodiversidad y conservadores de un paisaje tradicional que recoge todo un patrimonio etnográfico y cultural, además de productores de alimentos sostenibles y de gran calidad.
OREKAN diseñó este certamen en el contexto del proyecto europeo POCTEFA REDBIO para reconocer e impulsar el papel de los pastores y pastoras en extensivo, motivo por el cual la entrega del premio en la 58ª edición del Artzai Eguna, en Uharte Arakil, cobra especial significado.
El concurso nace a partir de la puesta en marcha en 2024, en Navarra, de una novedosa ayuda agroambiental dentro del Programa de Desarrollo Rural (PDR), diseñada por OREKAN y única en el Estado, para los prados de siega de alto valor natural, en la que los propios ganaderos y ganaderas evalúan la biodiversidad presente en sus parcelas. La ayuda presenta un enfoque novedoso, ya que la cuantía del pago que reciben quienes la solicitan depende de esa evaluación, mediante una escala de 0 a 100 puntos: una mayor puntuación supone mayor biodiversidad asociada al uso ganadero y, por tanto, una mayor cuantía económica, que puede alcanzar un máximo de 372 euros por hectárea. Actualmente son 60 los ganaderos y ganaderas beneficiarias de esta ayuda, cuyo objetivo principal es la conservación de estos prados, caracterizados por su gran diversidad florística, mediante la compensación económica a quienes han hecho posible su mantenimiento pese a las dificultades y amenazas a las que se enfrenta la ganadería extensiva.



