Once organizaciones sociales y antirracistas navarras han emitido un comunicado conjunto coincidiendo con el cuarto aniversario de la masacre de Melilla, ocurrida el 24 de junio de 2022, en la que al menos 117 personas murieron o desaparecieron en el contexto de una operación coordinada entre las fuerzas de seguridad española y marroquí. El texto, firmado entre otras por SOS Racismo Nafarroa, Oxfam Intermón, AZTA, Haritu y Mugak Zabalduz, está dirigido al Gobierno de Navarra y contiene tres demandas concretas.
Las organizaciones exigen, en primer lugar, una condena pública e inequívoca de los hechos por parte del Ejecutivo foral, junto al apoyo a una investigación independiente que permita esclarecer responsabilidades, identificar a las víctimas y garantizar el derecho de sus familias a conocer la verdad. En segundo lugar, reclaman un posicionamiento explícito contra las políticas de externalización y militarización de fronteras impulsadas por la Unión Europea y el Estado español. Por último, piden medidas concretas para combatir el racismo institucional en Navarra, incluyendo la erradicación de los controles policiales basados en perfil racial y el reconocimiento pleno de derechos para las personas migradas con independencia de su situación administrativa.
El comunicado, publicado simultáneamente en castellano y euskera, denuncia que cuatro años después de la tragedia "la opacidad y la dejación de responsabilidades sigue siendo la norma". Las entidades señalan que quienes calificaron los hechos como una actuación "bien resuelta" continúan ocupando espacios de poder, y advierten de que "la masacre de Melilla podría repetirse una vez más, en cualquier momento".
El texto critica además la orientación de la política migratoria actual, que a juicio de las firmantes sigue subordinando los derechos de las personas migradas a criterios económicos y laborales. Las organizaciones alertan de un incremento de los controles de identidad por perfil racial en Navarra, de una mayor coordinación entre los distintos cuerpos policiales presentes en el territorio y de estrategias de "interiorización de fronteras" que trasladan el control migratorio al conjunto de la comunidad foral.









