El vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad, Javier Remírez, compareció este viernes mañana ante la ponencia parlamentaria de estudio para la actualización de la Lorafna para exponer la posición del Gobierno foral sobre una eventual reforma de la norma institucional básica de Navarra. En su intervención de treinta minutos, Remírez defendió que cualquier modificación debe hacerse desde la búsqueda del "máximo consenso posible" y con vocación de permanencia, descartando cambios al albur de mayorías coyunturales.
Un texto que ha dado lo mejor de su historia a Navarra
El vicepresidente arrancó su intervención reivindicando el valor de la Lorafna como "valor político, institucional y social a preservar, proteger y fortalecer". Bajo su vigencia, afirmó, Navarra ha vivido "una de las mejores etapas de su historia en términos de autogobierno, convivencia, paz, libertad y progreso económico y social". Remírez también defendió la plena legitimidad democrática de la norma pese a no haber sido sometida a referéndum, argumentando que fue impulsada por instituciones elegidas por sufragio universal antes de su negociación.
Carta de derechos para el siglo XXI
Entre las propuestas concretas de reforma, Remírez planteó incorporar a la Lorafna un catálogo de derechos básicos como principios rectores: derechos sociales como el acceso a la salud, la vivienda digna, la educación infantil, los servicios sociales y la dependencia; derechos de ciudadanía como el acceso a las nuevas tecnologías, la protección de datos y la transparencia institucional; derechos medioambientales vinculados al desarrollo sostenible; y derechos de colectivos como personas mayores, jóvenes y personas con discapacidad.
La igualdad, principio estructural
Remírez hizo especial hincapié en la necesidad de que la igualdad entre mujeres y hombres deje de figurar en la Lorafna como una competencia sectorial para convertirse en un principio general que inspire toda la actuación pública. Propuso alinear el texto con el Convenio de Estambul e incorporar la obligación de aplicar la perspectiva de género en la elaboración, interpretación y evaluación de normas y políticas públicas.
Cambios institucionales y reconocimiento del euskera
En materia institucional, el vicepresidente planteó revisar dos artículos concretos: el que exige que el presidente o presidenta del Gobierno foral sea parlamentario —una limitación que no existe para el jefe del Ejecutivo central— y el que regula la disolución anticipada del Parlamento, actualmente más restrictivo que la normativa estatal. Finalmente, Remírez propuso modificar el artículo noveno de la Lorafna para que el euskera tenga, junto al castellano, la consideración de lengua propia de Navarra y que todos los ciudadanos tengan derecho a conocerla y usarla.
El Athletic y Osasuna, colofón inesperado
La sesión tuvo un momento de tensión cuando UPN y el PP reprocharon al Gobierno su silencio ante la camiseta del Athletic Club que incluía un mapa con Navarra integrada en Euskal Herria. Remírez respondió que el Ejecutivo foral solo puede actuar en el ámbito de los símbolos oficiales —bandera, escudo e himno— y que esa representación no vulnera ninguno de ellos. El vicepresidente cerró su intervención con una nota de humor, declarándose en ese momento más pendiente de que Osasuna logre la permanencia frente al Getafe que de la polémica sobre la equipación rojiblanca.


