La euforia txuri-urdin se ha desbordado esta noche en Tudela tras la victoria de la Real Sociedad, que se proclamó campeona de la Copa del Rey en una final agónica que mantuvo en vilo a miles de aficionados hasta el último suspiro.
Lejos del estadio, pero con la misma intensidad, la celebración tuvo uno de sus epicentros en la Sociedad Baserri, donde decenas de seguidores vivieron el encuentro como si estuvieran en la grada. La sociedad gastronómica registró una afluencia masiva para la ocasión, convirtiéndose en un auténtico hervidero de emoción, nervios y, finalmente, alegría desatada.
El partido, marcado por la igualdad y la tensión, se resolvió en los compases finales, desatando una explosión colectiva entre los presentes. Abrazos, gritos y cánticos inundaron el local en cuanto se confirmó el triunfo, en una escena que reflejaba la conexión emocional de la afición con su equipo.
La noche continua ahora con celebraciones que se extendieron más allá de las paredes de Baserri, llevando la fiesta a las calles de Tudela, donde el sentimiento txuri-urdin encontró un eco rotundo. Porque cuando la Real Sociedad gana, su afición, esté donde esté, también levanta la Copa.






