La ciudad de Pamplona acogerá por primera vez una movilización de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, que se celebrará el próximo domingo 1 de marzo a las 11:30 horas frente a la Catedral de Pamplona bajo el lema «Este es mi cuerpo». La convocatoria se enmarca en las reivindicaciones del Día Internacional de las Mujeres, el 8M.
El acto central consistirá en una performance simbólica que representará los dos arquetipos en los que, según el movimiento convocante, la Iglesia ha encasillado históricamente a las mujeres: la Virgen María, asociada a la pureza, la sumisión y la complacencia, y Eva, identificada con la seducción, la inconformidad y la desobediencia. Con esta acción, las organizadoras denuncian el control ejercido sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres y reclaman su dignidad, diversidad y libertad.
Desde la organización señalan que «durante siglos se nos ha obligado a habitar estos dos únicos imaginarios: o vírgenes y santas, o pecadoras y culpables». La performance pretende, según explican, «sacudir conciencias» y evidenciar cómo el patriarcado clerical ha limitado las identidades femeninas dentro de la institución eclesial.
La movilización se desarrollará de forma simultánea en 35 territorios de todo el Estado. Por sexto año consecutivo, el movimiento denuncia la discriminación y la invisibilización de las mujeres en el ámbito eclesial y sostiene que, pese a su papel central en las comunidades religiosas, se les sigue negando la palabra, el voto y la participación efectiva en la toma de decisiones, una situación que —afirman— vuelve a evidenciarse en los procesos sinodales.
La Revuelta de Mujeres en la Iglesia de Navarra invita a participar tanto a mujeres como a «hombres cómplices» que compartan su reivindicación «por la justicia y la dignidad», en un acto abierto que tendrá lugar ante la Catedral pamplonesa. Asimismo, ha convocado a los medios de comunicación a cubrir esta movilización, que marcará el estreno de la ciudad en esta protesta estatal.








