Finalmente no hubo ningúna quedada en la Plaza del Castillo de Pamplona pese a que cientos de jóvenes se acercaron convocados por las redes sociales para intentar ver a los llamados therians, una comunidad de jóvenes que dice identificarse interna o espiritualmente con animales. Todo se trataba de una suerte de 'experimento social', como han asegurado desde la cuenta convocante en redes sociales. (Los más antiguos señalaríamos una frase de antaño: fueron a 'cazar gamusinos').
#UltimaHora #AzkenOrdua
— Festaro/Auzo News (@AuzoNews) February 20, 2026
▶️Los "organizadores" de la Quedada de los Therians en #Pamplona han sacando el siguiente video.
En Resumen: Toma Jeroma Pastillas de Goma.https://t.co/QvBczAmGWH pic.twitter.com/8pbYEfSJTL
Con todo, la situación ha creado bastante caos en una tarde de viernes en el centro de Pamplona, con cientos de adolescentes corriendo por el paseo Carlos III de un lado para otro, siguiendo supuestas pistas de estos therians, que finalmente no aparecieron.
Cientos de jóvenes recorren el centro de la ciudad buscando a los therians que supuestamente iban a congregarse en la Plaza del Castillo
— Pamplona Actual (@Pamplonaactual) February 20, 2026
Momentos de confusión general
▶️ por @AuzoNews pic.twitter.com/NOOz7o4hTM
La cita se enmarcaba en una serie de encuentros coordinados en varias ciudades españolas para este fin de semana, tras semanas de auge de vídeos virales en redes sociales. Como en el caso de Pamplona, en otras ciudades pasó lo mismo-pinchazo- y gente congregada para no ver a ningúna persona disfrazada de animal.
Los therians aseguran no creerse físicamente un animal, pero sí vivir esa identidad como una experiencia interna, que trasladan a su forma de expresarse y relacionarse. En los vídeos que circulan por TikTok e Instagram se les ve tapando sus rostros con máscaras o capuchas, moviéndose a cuatro patas, saltando, reptando o imitando los sonidos de perros, gatos, zorros o serpientes, a veces incluso interactuando con animales reales en parques y plazas.
El fenómeno, que lleva años en auge en Latinoamérica y ha ganado fuerza en países como Argentina o México, alimentando a la vez la curiosidad, el debate y la polémica en el espacio público y en el entorno educativo








