Es la consulta de María de Goñi Unanua, una psicóloga que ha convertido su propia adversidad en un faro para quienes luchan contra el dolor emocional.
Especializada en EMDR (una terapia revolucionaria para el trauma) y Mindfulness, María combina ciencia y humanismo para ayudar a pacientes que van desde supervivientes de cáncer hasta adolescentes desconectados por el uso excesivo de móviles. Su historia no es solo la de una profesional competente, sino la de una mujer que entendió, desde muy joven, que la psicología no es un lujo, sino una necesidad.
De la tormenta adolescente a la calma del Mindfulness
“La psicología me dio las herramientas para acompañar y ayudar a otras personas”
María de Goñi no elude hablar de su adolescencia, una etapa marcada por la vulnerabilidad y la búsqueda de respuestas. «Hubo momentos en los que sentía que el suelo se abría bajo mis pies. De aquella etapa surgió mi pasión por la psicología», recuerda.
Fue el deporte en primera instancia y después la psicología la que le dio un marco para entender sus propias batallas. Estudió la carrera mientras exploraba otras pasiones, graduándose en 2017. Pero su verdadero punto de inflexión llegó con la psicooncología, durante sus prácticas con pacientes oncológicos y sus familias. «Aprendí que el dolor no es enemigo: es un mensajero que nos obliga a replantearnos la vida», explica.
Intentando profundizar y mejorar en la ayuda a estos pacientes la llevó a especializarse en EMDR y Mindfulness, dos enfoques que hoy definen su práctica.
EMDR: Reprogramar el cerebro para sanar el alma
“El trauma no es lo que te pasa, sino cómo y cuándo te pasa. Que algo sea traumático depende de tu capacidad de gestión y el entorno que te rodea".
La terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es para tratar el estrés postraumático y cada vez más trastornos y síntomas.
¿Cómo funciona?
El terapeuta guía al paciente a recordar la experiencia traumática mientras realiza movimientos oculares bilaterales, tapping (toques rítmicos en cualquier parte del cuerpo) o escucha tonos auditivos alternos. Esto facilita que el cerebro «reprocese» el recuerdo, integrando la emoción sin el bloqueo inicial.
«Es como desatascar una tubería: el trauma deja de inundar el presente», ejemplifica.
¿Para quién es útil?
Víctimas de accidentes, abusos o violencia.
Personas con ansiedad crónica o ataques de pánico.
Cualquier situación donde un recuerdo «congelado» limite la vida diaria.
María enfatiza que el EMDR no borra el pasado, sino que lo transforma en una lección manejable: «El dolor sigue ahí, pero deja de paralizarte».
Mindfulness: El arte de habitar el presente
«No se trata de no sentir, sino de no ahogarte en lo que sientes»
Si el EMDR es la llave para el trauma, el Mindfulness es la puerta a la gestión emocional cotidiana. María lo adapta a un contexto occidental, lejos de estereotipos espirituales:
Prácticas clave:
Respiración consciente: 5 minutos al día para observar cómo el aire entra y sale.
Escáner corporal: Identificar tensiones físicas como reflejo de emociones.
«El objetivo no es vaciar la mente, sino ser testigo de tus pensamientos sin juicio», aclara.
Aplicaciones concretas:
Ayuda en la regulación emocional en procesos oncológicos en pacientes oncológicos.
Gestión del estrés en cuidadores de familiares enfermos.
Mejora de la concentración en adolescentes hiperestimulados por pantallas.
Señales de alarma: ¿Cuándo acudir al psicólogo?
«No esperes a que se rompa el cristal para ponerle un parche»
María plantea la necesidad de acudir al psicólogo ante cualquier malestar y como herramienta de autoconocimiento, no cuando el malestar ya es insoportable ".
Indicadores para buscar ayuda:
Persistencia del malestar: Si tras 3 meses de un evento traumático (pérdida, ruptura, despido) aún hay insomnio, irritabilidad o aislamiento.
Interferencia en la vida diaria: Cuando el trabajo, las relaciones o el autocuidado se resienten.
Patrones repetitivos: Relaciones tóxicas, autosabotaje laboral, etc.
Mitos a derribar:
«Ir al psicólogo es para locos» → Falso: Es para cualquiera que quiera comprenderse mejor.
«El tiempo lo cura todo», parcialmente cierto: El tiempo sin herramientas puede cronificar el dolor.
Educación emocional: Un desafío familiar
¿Cómo vamos a enseñar a los niños a gestionar emociones si los adultos las escondemos?
María colabora con colegios navarros en programas de educación emocional, pero insiste en que el cambio debe empezar en casa:
Problemas generacionales:
Adicción a las pantallas "El uso excesivo de pantallas provoca desconexión de la realidad y de sí mismos, entre otras cosas, y se están viendo cada vez más casos de desrealización y despersonalización en situaciones de estrés".
Falta de límites claros: «No es cuestión de prohibir, sino de enseñar a usar la tecnología con equilibrio. Y eso aplica también a padres que revisan el WhatsApp en la cena».
Soluciones prácticas:
Rutinas de desconexión: Horarios sin dispositivos para fomentar la conversación familiar.
Modelado emocional: Mostrar a los hijos cómo gestionar la tristeza o la ira sin avergonzarse.
Desde su consulta en San Juan (C/Monasterio de Fitero, 3), su trabajo incluye:
Talleres para empresas: Mindfulness para reducir el estrés laboral.
Grupos de apoyo: Para familiares de pacientes con cáncer.
Divulgación en Instagram (@mariadegoni): Posts sobre autoestima, técnicas de respiración y mitos del EMDR.
Datos de contacto:
Consulta: Monasterio de Fitero, 3 (San Juan, Pamplona).
Teléfono: 601 507 490.
Instagram: @mariadegonipsicologa
Web: mariadegoñi.es
Mail: info@mariadegoni.es
María de Goñi Unanua encarna un modelo de psicología integral, accesible y preventiva. En una era donde la hiperconexión digital convive con la soledad emocional, su enfoque recuerda que sanar no es un destino, sino un viaje.
Como ella misma dice: «Las emociones no son enemigas. Incluso las más oscuras tienen algo que enseñarnos. Solo hay que darles espacio para escucharlas».