Diez bicicletas de acero inoxidable ubicadas en Carlos III reflejan «la apuesta de Pamplona por la movilidad sostenible»

El alcalde Enrique Maya ha inaugurado la obra, cedida gratuitamente a la ciudad por el escultor Jesús Sukuntza

PAMPLONA, 9 (EUROPA PRESS)

Una composición escultórica compuesta por diez bicicletas de acero inoxidable a escala real instalada en la avenida Carlos III de Pamplona, entre las calles Arrieta y Roncesvalles, busca reconocer «la apuesta que la ciudad está haciendo por la movilidad sostenible».

La obra, denominada ‘Diez bicicletas’ ha sido cedida al Ayuntamiento por su creador, el artista Jesús Sukuntza, que este jueves ha participado junto con el alcalde Enrique Maya en el acto de inauguración.

Durante su intervención, el alcalde ha destacado la «calidad» de la muestra y ha agradecido al autor «su labor como ciclista y como artista». Además, ha explicado que las diez bicicletas reflejan «distintas formas de utilizar la bicicleta, desde el uso más urbano, más cotidiano, hasta una bicicleta pensada expresamente para peregrinar en el camino de Santiago».

«Es una obra que, además, se presta a que el peatón se fije en ella. Se ha querido hacer así, ponerla a ras de suelo para que se pueda andar entre las bicicletas. No se ha querido hacer una exposición que se vea desde fuera, sino que se esté visitando desde dentro», ha señalado, tras remarcar que uno de los objetivos del Ayuntamiento es «que la bicicleta se convierta en protagonista de nuestro día a día para movernos en la ciudad».

Por su parte, Jesús Sukuntza ha puesto en valor la localización «emblemática» en la que se encuentra la muestra, con la que pretende «destacar los grandes valores que representa la bicicleta». «Es el medio de transporte más económico, ecológico y saludable. Con la bicicleta no hay perdedores: gana el usuario, gana la ciudad y gana el medio ambiente», ha indicado.

Además, ha añadido que «estamos demasiado acostumbrados a pensar que el mundo de la bicicleta y su uso se reduce a las de estilo mountain bike o competición, pero la realidad es bien distinta», ya que en este ámbito también «existe la creatividad y la innovación tecnológica».

Por ello, ha representado bicicletas como la del peregrino ciclista, la de competición, la plegable, la holandesa, la clásica urbana de mujeres, la clásica urbana de hombres, dos urbanas mixtas, la mountain bike y la reclinada.

EL CONJUNTO ESCULTÓRICO

El conjunto escultórico ‘Diez bicicletas’ es una representación de otros tantos elementos en acero inoxidable a escala real en la que el artista quiere transmitir «no solo la belleza de este medio de transporte, sino también su diversidad».

Y esto lo consigue el escultor -y también ciclista urbano- Jesús Sukuntza, gracias a la elección de los modelos elegidos: una decena de diferentes tipos de bicis, con una imagen principalmente urbana.

Esto ofrece al espectador una imagen de este medio de transporte como elemento «no solo útil, ambiental y socialmente sostenible, sino, además, como objeto bello y que pone en valor a las personas que la utilizan».

Con esta acción se fomenta, «a través del arte en el espacio público, la transmisión de la idea de la necesidad de una lucha contra el cambio climático, liderada desde las instituciones».

Para ello el Ayuntamiento de Pamplona está llevando a cabo la estrategia ‘Go Green’, que persigue además de este objetivo, impulsar la adaptación de la ciudad y garantizar la salud y bienestar de las personas.

Y todo ello a través de la reducción de la contribución de la ciudad al cambio climático, la mejora de la respuesta de la ciudad frente a los riesgos climáticos y la garantía de dotar de la salud y bienestar de las personas.

‘Diez bicicletas’ se convierte en una representación en un lugar «clave» de la ciudad del valor que el Ayuntamiento de Pamplona quiere dar a la bicicleta como medio de transporte urbano «que encarna los valores de salud, calidad ambiental, inclusión, libertad y disfrute respetuoso del entorno urbano».

PROCESO DE ELABORACIÓN

La primera de las diez bicicletas que conforman el conjunto escultórico se realizó hace ya veinte años, en 2002, y la última no se elaboró hasta nueve años después, en 2011.

Este hecho «no ha cambiado la idea de que sea una instalación conjunta, en la que no se disgregue ningún elemento, lo que, visualmente, permite apreciar mejor el valor de diversidad, tanto de modelos de bicicletas como de personas usuarias».

La obra está realizada en acero inoxidable mediante varillas de diámetros variados entre 25 y 40 m/m, chapa de 3 m/m y pletinas. En su elaboración, se han utilizado distintas técnicas, como la soldadura mediante electrodos de acero inoxidable, el corte con cizalla, el torneado, la matricería, el prensado manual, el lijado, o el pulido y el abrillantado.

Su adaptación a la colocación en la vía pública se materializa en una terminación de pulido, casi de espejo, que es «altamente resistente a la corrosión, que no sufre modificaciones por los elementos ambientales».

El lugar exacto del emplazamiento del conjunto escultórico es la avenida de Carlos III el Noble en el lateral del edículo de acceso al aparcamiento subterráneo ubicado entre la calle Arrieta y la avenida de Roncesvalles.

Se trata de un lugar acordado entre el escultor-autor y el equipo técnico municipal, que permitirá en una segunda intervención, completar la disposición artística con una creatividad colocada al efecto en las pareces del propio edículo.

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